Trump y DOGE bajo escrutinio: Posible mal uso de datos de la Seguridad Social por miembros del equipo de Musk
El Departamento de Justicia de Estados Unidos reveló en documentos judiciales recientes que dos miembros del equipo de DOGE, el Departamento de Eficiencia Gubernamental liderado por Elon Musk en la Administración Social de Seguridad Social (SSA), mantuvieron contacto secreto con un grupo de defensa política que buscaba «encontrar evidencia de fraude electoral y anular resultados electorales en ciertos estados». Uno de estos miembros firmó un «Acuerdo de Datos de Votantes» con el grupo, lo que podría haber involucrado el uso de datos de la SSA para cotejar con padrones electorales estatales[5][6][7].
Los documentos, presentados como correcciones a testimonios previos de funcionarios de alto nivel de la SSA en batallas legales sobre el acceso de DOGE a datos sensibles, indican que Steve Davis, asesor senior de Musk y del equipo DOGE, fue copiado en un correo electrónico del 3 de marzo de 2025 que incluía un archivo protegido por contraseña con información privada de aproximadamente 1.000 personas contenida en sistemas de la Seguridad Social. No está claro si Davis accedió al archivo, y empleados actuales de la SSA no han podido determinar su contenido exacto. La fiscal federal Shapiro señaló que «es desconocido en este momento si alguna [información privada] fue accedida»[5][6].
Además, pese a afirmaciones previas en corte, se confirmó que los miembros del equipo DOGE utilizaron enlaces para compartir datos a través del servidor de terceros «Cloudflare», violando posiblemente una orden judicial federal emitida el año pasado que bloqueaba el acceso de DOGE a sistemas de la SSA, los cuales incluyen números de Seguro Social, registros médicos, números de licencia de conducir, información fiscal y otros datos personales. Un denunciante de la SSA alegó previamente que DOGE subió cientos de millones de registros de Seguridad Social a un servidor en la nube vulnerable[6][8].
La SSA derivó a los dos empleados de DOGE por posibles violaciones de la Ley Hatch, que prohíbe a los trabajadores federales usar sus posiciones oficiales para actividades políticas. No hay evidencia de que otros empleados de la SSA conocieran las comunicaciones o el acuerdo. Joe Spielberger, asesor senior de políticas del Proyecto sobre Supervisión Gubernamental, un grupo no partidista, indicó que la derivación es positiva, pero el archivo plantea interrogantes sobre si la SSA engañó a la corte respecto a lo que sabían en ese momento[7].
La Casa Blanca y funcionarios de la SSA no respondieron de inmediato a solicitudes de comentarios. Estos revelaciones surgen en el contexto de acciones más amplias de DOGE en la SSA, aunque el presidente Trump ha reiterado que no tocará los beneficios de Seguridad Social, Medicare o Medicaid[2]. La Oficina de Responsabilidad Gubernamental estima que los contribuyentes pierden hasta 521 mil millones de dólares anuales por fraude, gran parte en programas de entitlements como Medicare y Medicaid, con la SSA registrando 72 mil millones en pagos impropios entre 2015 y 2022[2].









