Trump amenaza a Canadá con aranceles del 100% si firma acuerdo comercial con China
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido este sábado a Canadá con imponer un arancel del 100% a todos los bienes y productos canadienses que entren en su territorio si el país firma un acuerdo comercial con China. En un mensaje publicado en su red social Truth Social, Trump escribió: Si el gobernador Carney cree que va a convertir Canadá en un puerto de entrada para que China envíe bienes y productos a Estados Unidos, está muy equivocado. China se tragará a Canadá por completo, la devorará sin piedad, destruyendo sus negocios, su tejido social y su estilo de vida. Si Canadá llega a un acuerdo con China, inmediatamente se impondrá un arancel del 100% a todos los bienes y productos canadienses que entren en Estados Unidos.[2][1]
La amenaza se produce en un contexto de tensiones crecientes entre ambos líderes. Trump ha intensificado sus ataques verbales contra el primer ministro canadiense, Mark Carney, a quien se refiere como gobernador Carney, un apodo que también usó para su predecesor, Justin Trudeau. Las relaciones entre Estados Unidos y Canadá han sido conflictivas desde que Trump asumió nuevamente la presidencia hace un año, marcadas por disputas comerciales y la explícita intención del presidente estadounidense de incorporar a Canadá como el estado 51 de Estados Unidos. Esta semana, Trump reanudó esa postura al publicar en redes sociales una imagen alterada que mostraba un mapa de Estados Unidos incluyendo Canadá, Venezuela, Groenlandia y Cuba como parte de su territorio.[4][1]
El anuncio de Trump llega días después de que Carney viajara a Pekín y anunciara una nueva colaboración estratégica con China, que resultó en un acuerdo comercial preliminar destinado a disminuir los aranceles. Específicamente, Canadá negoció la reducción de aranceles sobre 50.000 coches eléctricos chinos a cambio de menores impuestos de importación sobre productos agrícolas canadienses. Inicialmente, Trump había calificado ese acuerdo como algo que Carney debería estar haciendo y algo bueno que firme un acuerdo comercial.[2][3][4]
Previamente, Carney pronunció un discurso en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, donde recibió una ovación de pie por su evaluación sobre una ruptura en el orden mundial establecido por Estados Unidos, interpretada como una alusión a la influencia de Trump, aunque no lo mencionó directamente. Carney instó a los países medianos a aliarse entre sí para escapar de las relaciones desiguales impuestas por las grandes potencias y se refirió al fin de una bonita historia y el comienzo de una realidad brutal en la que la geopolítica entre las grandes potencias no está sujeta a ningún límite. Trump respondió en su propio discurso en Davos y retiró la invitación a Carney para unirse a su Junta de la Paz, un organismo que busca abordar y resolver conflictos a nivel mundial. Carney ha respondido que Canadá decide su propio rumbo y rechaza las amenazas, mientras que su oficina no ha comentado sobre la solicitud de comentarios.[2][1][4][5]
Esta escalada verbal se da en medio de la guerra comercial librada por Trump durante el último año y el impulso estadounidense para adquirir Groenlandia, que ha tensado la alianza de la OTAN. Trump ha comentado que Canadá vive gracias a Estados Unidos.[4][5]









