Tregua temporal en la Comunitat Valenciana tras cortes de carreteras por nieve y vientos huracanados
La borrasca Kristin, originada por la interacción de los frentes Joseph y Chandra, ha provocado nevadas en el interior de la Comunitat Valenciana, con acumulaciones especialmente críticas en el Rincón de Ademuz, próximo a Teruel, que han condicionado la circulación en varias vías. La nieve afecta a carreteras autonómicas en el interior de Castellón, como la CV-15 entre Port de Ares y Vilafranca, la CV-170 en Vistabella y la CV-190 entre Llucena y Castillo de Villamalefa, donde en las dos últimas la circulación está condicionada. En la red nacional, se registran dificultades en la N-330 en Sinarcas y Ademuz, y entre los kilómetros 239 y 261 de la N-330 y del 525,2 al 541,2 de la N-420, con nieve cuajando en los arcenes. La DGT informa de que la nieve impacta también en la N-330 y N-420 en Valencia, en el Rincón de Ademuz. El Centro de Coordinación de Emergencias ha activado la situación 0 por riesgo de nevadas en siete comarcas, incluyendo Els Ports y Alto Palancia. En el litoral, un aviso naranja por olas de hasta tres metros y vientos huracanados, con rachas superiores a 90 km/h, eleva el riesgo de caídas de ramas, árboles y daños en infraestructuras. La cota de nieve se sitúa en 900 metros, pero las previsiones indican subida de temperaturas a partir del jueves, transformando la nieve en lluvia persistente en el interior y reduciendo el riesgo de cortes en cotas medias, lo que otorga una tregua al temporal.[1][2]









