Osakidetza administra vacunas caducadas a 253 personas, mayoritariamente bebés, en 12 de las 13 OSI de Euskadi
El Servicio Vasco de Salud, Osakidetza, ha confirmado la administración de dosis de la vacuna hexavalente a 253 personas, la mayoría bebés, pertenecientes a un lote cuya fecha de caducidad había expirado recientemente, el 31 de octubre, con vacunaciones realizadas en noviembre, diciembre y enero.[1][2][6] Estas dosis protegen contra difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B, y se administraron en 12 de las 13 organizaciones sanitarias integradas (OSI) de Euskadi, cubriendo casi todo el territorio.[1][2][3]
El caso fue denunciado este martes por EH Bildu, que registró una iniciativa parlamentaria dirigida al consejero de Salud, Alberto Martínez, del Partido Nacionalista Vasco, alertando de la administración de vacunas caducadas a decenas de niños y exigiendo explicaciones sobre el número de afectados, si las familias fueron alertadas y los fallos en la organización.[1][2][3] La formación abertzale sostiene que no se trata de un error aislado, sino de un grave problema de organización y funcionamiento en Osakidetza, con falta de seguimiento de la trazabilidad de la caducidad y incumplimiento de protocolos, e incluso casos en los que se administró una segunda dosis también caducada.[2][3]
Osakidetza ha precisado que los 253 casos, que incluyen 244 niños y nueve adultos, están perfectamente identificados, y ha iniciado el contacto directo con las familias para informarles y ofrecer indicaciones, recomendando una nueva dosis de la vacuna hexavalente para asegurar la máxima protección.[1][2][3][5][6] El servicio sanitario, en coordinación con la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS), el Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi (CAVE) y el fabricante, transmite un mensaje de tranquilidad: las dosis no conllevan ningún tipo de afección en la salud ni efecto adverso, según expertos como el pediatra Fernando Moraga-Llop de la Asociación Española de Vacunología, aunque sí pueden afectar a la eficacia, dejando a los menores desprotegidos frente a estas seis enfermedades potencialmente graves.[1][3][5][6]
El consejero Alberto Martínez ha reconocido que las dosis no llegaron caducadas a Osakidetza y que se investiga en qué punto del stock se produjo el fallo, admitiendo que han tenido que ser varios errores en el sistema, sin riesgos en la revacunación, que ofrece elevado beneficio para garantizar la inmunidad.[6]









