Anticitera ofrece 18.000 euros en incentivos para combatir la despoblación crítica
La isla griega de Anticitera, un remoto enclave en el mar Egeo con una población que apenas alcanza los 45 habitantes, ha lanzado una iniciativa para atraer nuevos residentes y evitar su desaparición. El plan proporciona un incentivo de 500 euros mensuales durante tres años, equivalente a 18.000 euros en total, a quienes se muden y se establezcan en la comunidad[1].
Esta medida responde a una situación demográfica crítica, marcada por un éxodo continuo que amenaza la supervivencia de la isla[1]. Financiado por la Iglesia ortodoxa local y varios patrocinadores, el programa busca perfiles específicos que contribuyan a reconstruir el tejido social y económico[1]. Las familias jóvenes con niños son el objetivo prioritario, junto con profesionales de oficios esenciales que escasean, como panaderos o pescadores[1].
Para facilitar la integración, la ayuda incluye asistencia para la escolarización y cursos de griego[1]. Esta propuesta representa un experimento audaz para revertir la despoblación, combinando incentivos económicos con la oferta de un entorno mediterráneo donde la historia y la tranquilidad coexisten[1].









