Cinco trabajadoras mueren en explosión por fuga de gas en fábrica de galletas en Grecia
Una fuga de propano activa desde hacía meses en las tuberías de dos depósitos subterráneos de una fábrica de galletas en Trikala, Grecia, provocó una explosión seguida de un incendio que causó la muerte de cinco trabajadoras el lunes poco antes de las 4:00 hora local[1]. El suceso, uno de los accidentes industriales más graves en el país en los últimos años, ocurrió durante el turno nocturno en la planta de la compañía Violanta, operativa las 24 horas del día, donde se encontraban 13 empleados: nueve mujeres y cuatro hombres[1]. Las cinco mujeres fallecieron en el acto o a consecuencia del incendio posterior, mientras que tres personas resultaron heridas; el estallido quedó registrado por cámaras de seguridad cercanas[1][3].
El Centro Nacional de Operaciones y Gestión de Crisis (Eskedik) reveló en inspecciones posteriores que las tuberías presentaban concentraciones extremadamente elevadas de gas, que se filtró al subsuelo y fue ignited por una chispa de un equipo eléctrico o mecánico[1]. La explosión se oyó hasta la ciudad de Trikala, a 6 km de distancia, y provocó el colapso parcial de la estructura[2][3]. Un total de 60 efectivos de bomberos con 13 vehículos trabajaron a mediodía del lunes para extinguir el incendio y localizar posibles desaparecidos, aunque los cadáveres fueron trasladados al Hospital General de Larisa para autopsia e identificación[2].
Tras las primeras investigaciones, tres personas fueron detenidas el martes con cargos por homicidio por negligencia y lesiones graves, debido a acciones y omisiones que contribuyeron al siniestro[1]. La compañía Violanta emitió un comunicado asegurando que había cumplido estrictamente los protocolos de seguridad y todas las medidas exigidas para proteger al personal y las instalaciones[1]. El primer ministro Kyriákos Mitsotákis se refirió al trágico suceso al inicio de la reunión del Gabinete, expresando que los pensamientos están con las familias de las víctimas mientras los bomberos investigan las circunstancias para atribuir responsabilidades[2].









