Los aranceles, el cambio climático y el avance de la IA marcan la agenda de riesgos empresariales en 2026
El Observatorio de Riesgos para las Empresas en España en 2026, elaborado por el Institut Cerdà en su quinta edición, identifica un escenario de complejidad, interdependencia y incertidumbre estructural para las grandes compañías españolas. El cambio climático, la intensificación de los fenómenos meteorológicos extremos, el avance acelerado de la inteligencia artificial, la inestabilidad geopolítica, la dependencia de infraestructuras críticas y la aparición de riesgos emergentes de alto impacto figuran entre los asuntos prioritarios en los consejos de administración.[1]
El informe detecta 33 riesgos en total. El principal es la amenaza al comercio internacional por las guerras comerciales, exacerbadas por la ofensiva arancelaria de la Administración Trump. En segundo lugar se sitúa la insuficiencia de las medidas de mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero y la falta de un impulso decidido a la adaptación a las nuevas condiciones climáticas. El tercer puesto lo ocupan las desigualdades sociales, derivadas del enquistamiento de la pobreza laboral, las dificultades de emancipación de los jóvenes y la cronificación de la falta de vivienda asequible.[1][2]
La volatilidad ha pasado de ser un fenómeno excepcional a estructural. La fragilidad de las cadenas de suministro, la dependencia de materias primas estratégicas y tecnologías críticas, junto con el impacto del cambio climático en los procesos productivos, elevan los costes y condicionan la actividad empresarial en un contexto internacional fragmentado y proteccionista. A esto se suman riesgos regulatorios y sociales al alza, con nuevas obligaciones normativas europeas que reducen la previsibilidad, desafíos persistentes del mercado laboral y mayor exposición a riesgos digitales y reputacionales.[1]
Durante la presentación del informe en la sede de Veolia en Barcelona, el coordinador Pere Torres subrayó la urgencia de políticas de adaptación al nuevo contexto climático. El acto incluyó una mesa redonda con representantes de CaixaBank Research, el Puerto de Barcelona, Aigües de Barcelona y Grifols sobre la adaptación de empresas y sociedad al cambio climático. Torres también abordó el avance de la IA, que aporta beneficios pero genera riesgos insospechados, y enfatizó la necesidad de esfuerzos constantes en ciberprotección empresarial y legislación pertinente. Otros riesgos incluyen el reto demográfico por envejecimiento e integración de la inmigración, y la dependencia de oligopolios en la economía digital, configurando un panorama de desorden, descrédito institucional y desajustes entre expectativas y resultados reales. Los riesgos se amplían, intensifican e interconectan, por lo que las empresas deben preparar su resiliencia.[1][2]
El conseller de Empresa y Trabajo de Cataluña, Miquel Sàmper, y el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, participaron en el evento. Collboni, en su intervención como Hereu, afirmó que España está creciendo más que cualquier país de Europa porque cree más que nunca en la lucha contra el cambio climático, apostando por la descarbonización como base de la nueva competitividad. Abogó por más competitividad y acuerdos con países como India, China, Estados Unidos o el Mercosur contra el auge de las guerras comerciales.[1]









