Confianza del consumidor en EE.UU. cae al nivel más bajo desde 2014
El Índice de Confianza del Consumidor de The Conference Board para enero descendió 9.7 puntos hasta 84.5, el nivel más bajo desde mayo de 2014, superando los mínimos del año pasado con las tarifas de Trump y la recesión pandémica de 2020[1][3][5]. Esta lectura resultó mucho inferior a la proyección de 91.1 de economistas según FactSet[1]. Tanto el índice de condiciones económicas actuales como el de expectativas futuras cayeron bruscamente, con los cinco componentes del índice deteriorándose por completo[1][3]. Dana Peterson, economista jefe de The Conference Board, señaló que las referencias a precios e inflación, precios de petróleo y gas, y alimentos y comestibles se mantuvieron elevadas, mientras que las menciones a tarifas y comercio, política, mercado laboral, salud/seguros y guerra aumentaron[1][3]. En el último mes, la administración Trump capturó al exlíder de Venezuela, amenazó con tarifas masivas a Canadá y países europeos, declaró intenciones de comprar Groenlandia y presionó a la Reserva Federal independiente[1]. Las percepciones netas sobre condiciones actuales de negocios apenas se mantuvieron positivas, y las de empleo se debilitaron[3]. Los consumidores mostraron pesimismo sobre factores económicos, con baja tasa de contratación, estancamiento en ingresos reales y tasa de ahorro personal en mínimos[3]. Cada vez más indicaron no planear compras de bienes duraderos en los próximos seis meses, optando por autos usados, muebles, televisores y smartphones como preferencias[3]. Un enfriamiento en el consumo impactaría al motor clave de la economía estadounidense, ya que el gasto del consumidor representa más de dos tercios del PIB[3].









