Adeslas reconoce retos pendientes en Muface pese a la renovación del concierto hasta 2027
El director general de SegurCaixa Adeslas, Javier Murillo, ha afirmado que Muface aún enfrenta retos importantes, aunque la reciente renovación del concierto sanitario proporciona un margen de maniobra al sector asegurador y sanitario. Durante su intervención en las jornadas Perspectivas de la Economía y del Seguro para 2026, organizadas por la consultora ICEA, Murillo destacó que Muface representa el 20 por ciento de toda la actividad del seguro de salud en España, con impactos que trascienden a los mutualistas y afectan la sostenibilidad del sistema, el sector sanitario y el asegurador en su conjunto.[1][2][5]
Murillo subrayó que, por primera vez en muchos años, se ha logrado una renovación del concierto hasta 2027 en condiciones que permiten acercarse a un horizonte de equilibrio económico. Este acuerdo, firmado en el primer semestre de 2025 con Adeslas y Asisa e iniciado el 1 de mayo de ese año, eleva el contrato por encima de los 4.800 millones de euros, con un incremento del 41,2 por ciento al final del tercer año respecto al convenio anterior. No obstante, el directivo precisó que este nuevo concierto no resuelve todos los problemas, sino que otorga un tiempo valioso para que el sector se adapte a las transformaciones del modelo, exigiendo cambios a todos los actores involucrados.[1][2][3][4][5]
El hecho de que solo dos aseguradoras, SegurCaixa Adeslas y Asisa, asuman la prestación sanitaria para los funcionarios de Muface, frente a las tres del período anterior, evidencia la presión que arrastra el modelo. Murillo alineó su visión con la del ministro para la Transformación Digital y Función Pública, Óscar López, quien ha reconocido la necesidad de reformas en Muface. La renovación en condiciones favorables contribuye a la estabilidad del sistema y de las compañías.[1][2][5][6]
Murillo también analizó el cambio en el uso de los seguros de salud, donde los clientes realizan un uso cada vez más extensivo e intensivo de sus pólizas, convirtiéndolas en algunos casos en la vía principal de acceso a la sanidad. Esta tendencia genera una disrupción en un modelo no acostumbrado a absorber simultáneamente el crecimiento en número de clientes y en frecuencias de utilización. Como resultado, el ratio combinado, que mide la relación entre gastos y primas cobradas, ha continuado deteriorándose, aunque en 2025 mostró una mejora gracias al incremento de primas del nuevo concierto de Muface y a la moderación en el crecimiento de las frecuencias de uso en carteras privadas.[1][5][6]
Para 2026, Murillo anticipa una moderación en el crecimiento del seguro de salud, que registró un incremento del 11 por ciento en 2025 impulsado por la subida de primas de Muface concentrada en su primer año de vigencia. A pesar de la ausencia de ese efecto, el sector mantendrá dinamismo debido a la relevancia persistente de la frecuencia asistencial, lo que requiere seguir incrementando la financiación del sistema privado.[1][5]









