
La ciudad de La Paz vivió una jornada profundamente emotiva con la despedida del dramaturgo y actor David Santalla, cuyos restos fueron sepultados en el Cementerio General en medio de aplausos, música y sentidas muestras de cariño que reflejaron el legado imborrable del genio de las tablas.
Con pañuelos blancos y al ritmo de “Mi Socio”, cientos de personas acompañaron el féretro en su último recorrido, transformando el sepelio en un homenaje colectivo a una trayectoria que marcó la historia del teatro, el cine y la televisión boliviana. Familiares, amigos, colegas y ciudadanos se reunieron para rendir tributo al artista que conquistó generaciones con su talento, humildad y calidez humana.
Uno de los momentos más conmovedores lo compartió su esposa, quien reveló que Santalla será enterrado junto a las cenizas de “Tico”, su inseparable perro fallecido hace dos meses. “Lo amaba, era su hijo”, expresó, destacando el vínculo entrañable que el actor mantenía con su compañero de cuatro patas.
El sepelio se realizó cerca de la tumba del sacerdote jesuita Luis Espinal. En ese lugar, su hijo dedicó palabras que estremecieron a los presentes: “Mira tanta gente que vino, tanta gente que te quiere, papito. Nadie te va a olvidar. Nosotros vamos a encargarnos de ser guardianes de tu legado”.
La despedida estuvo marcada por aplausos prolongados, interpretaciones de Savia Andina y recuerdos de Mi Socio, una de las películas más emblemáticas del cine nacional, en la que Santalla dejó una huella imborrable.
Así, entre música, lágrimas y gratitud, Bolivia rindió un último adiós a uno de sus artistas más queridos, cuyo legado seguirá vivo en los escenarios, las pantallas y la memoria colectiva del país.
INFORME. CYNTHIA DURÁN G.









