Robo a la influencer Mía Martínez en Mar del Plata: videos muestran vigilancia previa y desvalijamiento total de la vivienda
Las cámaras de seguridad de un vecino en el barrio Faro Norte de Mar del Plata registraron la secuencia del robo perpetrado en la madrugada del domingo en la casa donde se alojaba la influencer Mía Martínez junto a un grupo de amigos y colegas de trabajo.[1] Ella se encontraba en la ciudad desde principios de enero, hospedada en la casa de sus abuelos, y el grupo había salido el sábado a la noche para cubrir una fiesta, regresando cerca de las 6.45 del domingo.[1][5]
Al llegar, notaron que el portón del frente estaba abierto, aunque el pestillo de la traba seguía colocado, lo que les llamó la atención de inmediato.[1][3][4][5] El ingreso a la vivienda confirmó las sospechas: el interior estaba completamente revuelto, con cajones abiertos y tarjetas de crédito tiradas sobre la cama.[1] Los ladrones se llevaron las valijas llenas del placard, dispositivos electrónicos, herramientas de trabajo y objetos de valor sentimental, dejando solo un bóxer y una tanga que habían quedado secando en el baño.[1][5]
Entre los elementos sustraídos se encuentran la cámara de fotos, micrófonos, un dron, computadoras, trípodes, luces, toda la ropa, calzado, maquillaje, joyas familiares, botellas de alcohol y hasta tarjetas de crédito de los ocupantes.[1][2][3][4][5] Mía Martínez relató que los delincuentes revisaron cada espacio de la propiedad, llevándose prácticamente todo, sin dejar ni una remera ni corpiños.[2][3][4] Estos equipos son fundamentales para su actividad profesional como creadora de contenidos, lo que la obligó a interrumpir su agenda laboral en Mar del Plata y regresar anticipadamente a Buenos Aires para reponerlos de manera urgente.[1][2][5]
Las imágenes de las cámaras muestran a dos sospechosos caminando con naturalidad por la vereda, observando el entorno, vehículos y peatones, con uno actuando como campana mientras el otro ingresaba por un ventiluz sin romper nada.[1][2] La secuencia revela una planificación previa: los autores recorrieron la cuadra, verificaron la ausencia de testigos, abrieron el enrejado y ejecutaron el robo en minutos, aprovechando las rutinas de entrada y salida de los ocupantes.[1][2][5] Hasta el momento, no se ha logrado identificar con claridad a los sospechosos, y la víctima radicó la denuncia en la fiscalía, confiando en el proceso policial.[3]









