Las ferias mueven la economía

566a6bf9 1072 413d 8aaa c6465fb16138 3
plantilla opinion 45 23

El autor es Licenciado en Economía por la UMSA. Doctorado Ph.D. en Relaciones Internacionales por la Universidad del Salvador (Argentina). Académico de número de la ABCE y presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP).
 

Más de 50 días de bloqueo de carreteras dejaron una profunda huella en la economía boliviana. Se estima que las pérdidas superan los 500 millones de dólares en el departamento de La Paz y los 3.000 millones de dólares a nivel nacional, provocando un aumento del desempleo y una severa afectación a la actividad productiva. Solo en La Paz, entre 10.000 y 13.000 industrias paralizaron parcial o totalmente sus operaciones.

Entre los sectores más perjudicados están las Mañaneras, conformadas por alrededor de 9.000 familias que comercializan sus productos en las avenidas Tumusla, Manco Kápac, la calle Illampu y vías adyacentes. Sus ventas disminuyeron drásticamente debido a la ausencia de compradores provenientes de otras regiones del país.

El comercio exterior también sufrió un fuerte impacto. Las importaciones y exportaciones disminuyeron, reduciendo además la recaudación de tributos aduaneros. Las declaraciones de importación cayeron un 31%, pasando de un promedio de 1.229 trámites diarios antes de los bloqueos a 842 durante el conflicto. Las aduanas interiores registraron la mayor caída, del 51%, especialmente en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

Como el Plan Marshall impulsó la recuperación de Europa tras la Segunda Guerra Mundial, La Paz requiere una estrategia integral que una al sector público y privado para reactivar la producción, el comercio, la inversión y el empleo. La magnitud de las pérdidas demanda una respuesta coordinada, basada en una agenda común que restablezca la confianza, fortalezca el aparato productivo y siente las bases de un crecimiento sostenible.

Frente a este escenario, los empresarios paceños consideramos que una de las herramientas más eficaces para acelerar la recuperación económica es la organización de ferias nacionales y regionales, tanto multisectoriales como especializadas. 

Para ello es indispensable el trabajo coordinado entre el sector público y privado. Las organizaciones empresariales, con el apoyo del Estado, pueden impulsar ferias que reduzcan los costos de participación, especialmente para las micro, pequeñas y medianas empresas, facilitando además la llegada de compradores nacionales e internacionales.

La generación y preservación del empleo debe ser una prioridad compartida. En ese sentido, resulta positiva la reciente reunión entre autoridades departamentales y municipales con representantes del sector industrial y empresarial para coordinar una agenda orientada a la reactivación económica de La Paz.

Ahora que los bloqueos han cesado, el desafío inmediato consiste en restablecer las cadenas de abastecimiento y distribución, fortaleciendo el vínculo entre quienes producen y quienes consumen. Ello requiere un diálogo permanente entre el sector empresarial, la Gobernación y los gobiernos municipales de La Paz, El Alto y Viacha.

En este contexto, dos de los eventos empresariales más importantes del país adquieren especial relevancia: LAPAZEXPONE, organizada por la Federación de Empresarios Privados de La Paz junto con la Unidad de Coordinación de Programas y Proyectos del Ministerio de Economía; y EXPOCRUZ, organizada este año por la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO). Ambas se realizarán en septiembre.

En su novena versión, LAPAZEXPONE proyecta reunir a más de 100.000 visitantes y generar un movimiento económico superior a 50 millones de dólares. Además de la tradicional Rueda Internacional de Negocios, organizada por la Cámara Nacional de Comercio, incorporará el IV Encuentro de Integración Logística Internacional, impulsado por la Cámara de Exportadores de La Paz, para fortalecer alianzas estratégicas.

Desde la Federación de Empresarios Privados de La Paz redoblaremos esfuerzos para superar las proyecciones realizadas antes de los bloqueos. Se prevé la participación de aproximadamente 650 empresas e instituciones, consolidando a LAPAZEXPONE como uno de los principales motores del desarrollo productivo del departamento.

Por su parte, EXPOCRUZ, que este año celebrará su 50ª versión, se realizará del 18 al 27 de septiembre con la expectativa de recibir más de 500.000 visitantes y delegaciones de más de 30 países. Según su gerente general, Raúl Strauss Justiniano, más de la mitad de las delegaciones internacionales ya confirmaron su asistencia.

Hoy más que nunca Bolivia necesita espacios que impulsen la inversión, fortalezcan el comercio y recuperen la confianza. Las ferias empresariales son mucho más que vitrinas comerciales: constituyen instrumentos estratégicos para dinamizar la producción, generar empleo, atraer inversiones y proyectar al país hacia nuevos mercados. En la actual coyuntura representan una oportunidad concreta para acelerar la recuperación económica y devolver el dinamismo que Bolivia necesita.

Descubre más desde El Popular Noticias

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo