La justicia obliga a una mujer a retractarse tras un escrache injustificado contra una médica pediatra
La justicia civil resolvió el conflicto judicial iniciado por una médica pediatra contra una mujer que la había difamado a través de redes sociales. El caso se originó cuando la demandada publicó una serie de acusaciones contra la profesional en plataformas digitales, lo cual derivó en la renuncia de la médica a su puesto de trabajo en una clínica privada ante el hostigamiento recibido. La sentencia dictaminó que la atacante debe publicar una retractación formal en los mismos medios donde difundió las falsas imputaciones para reparar el daño al honor y la trayectoria laboral de la damnificada.
La resolución judicial consideró probada la inexistencia de los hechos denunciados por la mujer en sus publicaciones. Durante el proceso, quedó acreditado que las afirmaciones carecían de sustento fáctico y que tuvieron como consecuencia directa el cese de las actividades laborales de la pediatra. El fallo establece que el ejercicio de la libertad de expresión en entornos digitales no exime de responsabilidad legal cuando se utiliza como vehículo para la difamación y el perjuicio profesional. La retractación ordenada debe ser pública y mantener las mismas condiciones de alcance que tuvieron las publicaciones originales para garantizar la reparación del daño causado a la reputación de la profesional.









