La Guardia Civil refuerza la vigilancia ante la oleada de robos en las zonas afectadas por los incendios
La Dirección General de la Guardia Civil ha ordenado un incremento de los efectivos destinados a las áreas devastadas por los recientes incendios forestales ante el aumento de la actividad delictiva en estas localizaciones. Los agentes del instituto armado han detectado una proliferación de robos y hurtos aprovechando la situación de vulnerabilidad de las viviendas y propiedades que han quedado desprotegidas tras el paso del fuego. Las patrullas han recibido instrucciones precisas para intensificar la vigilancia preventiva con el objetivo de disuadir a los autores de estos actos y garantizar la seguridad de los vecinos afectados por la catástrofe. La Guardia Civil ha reforzado los dispositivos de seguridad en los perímetros de las zonas siniestradas para evitar que el material o las pertenencias de los damnificados sean sustraídos mientras estos se encuentran fuera de sus domicilios o a la espera de evaluar los daños. El instituto armado ha apelado a la colaboración ciudadana para denunciar cualquier movimiento sospechoso y ha subrayado que los operativos se mantendrán activos mientras persista el riesgo en las áreas donde los incendios han obligado a realizar evacuaciones o han dejado infraestructuras comprometidas. Las fuerzas de seguridad trabajan en la identificación de los responsables de estos episodios que, según los datos recogidos sobre el terreno, se han sucedido en varios puntos críticos de las regiones incendiadas.









