Kicillof acusa al Gobierno nacional de destrucción deliberada del aparato comercial, turístico y productivo bonaerense
El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, se reunió en Chascomús con intendentes, empresarios y productores de diversos sectores, incluyendo industria, turismo, comercio, cultura y agro, para analizar la crisis económica que atraviesan. En el encuentro, que contó con la participación de más de 250 representantes y funcionarios como la vicegobernadora Verónica Magario, el ministro de Producción Augusto Costa y el ministro de Desarrollo Agrario Javier Rodríguez, Kicillof afirmó que el Gobierno nacional lleva adelante una política deliberada de destrucción de todo el aparato comercial, turístico y productivo de la provincia de Buenos Aires. Los datos manejados por el Gobierno provincial indican menos turistas, estadías más cortas y un desplome del gasto en lo que va de enero.
Kicillof atribuyó la situación a un plan económico equivocado que responsabiliza a los empresarios y productores cuando les va mal. Expresó que se vive una crisis de tal magnitud que pequeños, medianos y grandes productores de distintos puntos geográficos de la provincia coinciden en que les está yendo mal, y que no es casualidad sino consecuencia de un modelo impuesto hace más de dos años para atacar a los trabajadores, los comerciantes y los empresarios pymes. Sostuvo que la crisis económica e industrial es producto de una política destinada a destruir el mercado interno, ya que al bajar los salarios y las jubilaciones cae el consumo, la producción y el turismo. Esta situación se refleja en una temporada de verano que no solo es descanso y disfrute, sino la principal fuente de ingresos de millones de familias bonaerenses.
El ministro Augusto Costa lamentó que el Gobierno nacional quite poder adquisitivo a las familias, impidiendo que veraneen y sin generar políticas para apuntalar el sector turístico. En contraste, señaló que en la provincia el mandato es poner al turismo y la actividad económica en el centro de la agenda durante todo el año. El intendente de Chascomús, Javier Gastón, reportó una ocupación hotelera del 62%, con una caída respecto a años anteriores, y una disminución del 40% en el gasto de los turistas en los comercios locales, afectando los ingresos de las familias. Javier Rodríguez alertó sobre una caída generalizada de la demanda incluso en alimentos esenciales como carne vacuna, leche y frutas.
Kicillof prometió no soltar la mano a los sectores productivos y seguir acompañándolos con todos los instrumentos disponibles, aunque no puedan sustituir lo que el Gobierno nacional no hace.[8][1][3][6]









