
El Ecuador conmemoró los 217 años del Primer Grito de Independencia, con una serie de actividades en La Paz que reunieron a autoridades bolivianas, representantes del cuerpo diplomático y miembros de la comunidad ecuatoriana residente en el país.
La fecha fue conmemorada el 10 de agosto, en recuerdo de la gesta independentista iniciada en Quito en 1809, considerada un acontecimiento fundamental en la historia de Ecuador y de América Latina. En ese marco, la Embajada de Ecuador realizó una ceremonia de ofrenda floral en la Plaza Murillo, donde se destacó el vínculo histórico entre ambos países y el carácter continental de las luchas por la independencia.
Durante el acto, el embajador de Ecuador en Bolivia, Jaime Augusto Barberis Martínez, señaló que aquella gesta no representó un proceso aislado, sino parte de una causa compartida por los pueblos latinoamericanos. En su discurso recordó la participación del Mariscal Andrés de Santa Cruz y Calahumana en la Batalla de Pichincha de 1822 y rindió homenaje a los protagonistas de la Primera Junta Soberana de Gobierno, entre ellos Manuela Cañizares, cuyo papel también fue destacado como parte del aporte de las mujeres a la construcción de las sociedades.
El embajador planteó además que la conmemoración debe servir para renovar compromisos actuales. “Recordar el 10 de agosto de 1809 no es mirar al pasado con nostalgia, sino renovar un compromiso vivo. Un compromiso con la libertad, con la justicia, con la soberanía”, expresó.
Barberis también señaló que los desafíos actuales ya no tienen las mismas formas que enfrentaron los pueblos durante la época colonial, pero continúan poniendo a prueba a las sociedades. “El yugo actual se llama pobreza, desigualdad, delincuencia y corrupción”, afirmó, al llamar a gobiernos, sociedad y fuerzas del orden a trabajar por sociedades más justas, solidarias y transparentes.
Asimismo, sostuvo que la defensa de la democracia y la paz debe formar parte de ese compromiso contemporáneo y planteó que la ofrenda floral representa también una renovación de esos valores. “Que esta ofrenda floral no sea el símbolo de una promesa renovada para defender nuestras democracias y nuestra paz”, manifestó.

Posteriormente, el embajador Jaime Augusto Barberis Martínez y su esposa, María Amparo Avilés, ofrecieron una recepción por el aniversario de la independencia ecuatoriana. La actividad contó con la presencia del ministro de Relaciones Exteriores, Héctor Huanca, el viceministro Carlos Paz, representantes de distintas misiones diplomáticas acreditadas en Bolivia, autoridades e invitados especiales.
El encuentro permitió compartir la celebración con la comunidad ecuatoriana residente en Bolivia y poner en valor los lazos históricos, diplomáticos, culturales y humanos que unen a ambos países.
La jornada concluyó con un mensaje orientado a mantener vigente el espíritu de integración regional y a fortalecer los vínculos de amistad y cooperación entre Ecuador y Bolivia, bajo el símbolo de Quito como “Luz de América”.
INFORME. CYNTHIA DURÁN G.









