El accidente ocurrió en las inmediaciones de Urda, en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía. Hay decenas de heridos y las autoridades investigan las circunstancias de la colisión.
España enfrenta una nueva tragedia ferroviaria tras la colisión de dos trenes de alta velocidad, un AVE de Renfe y un convoy de la compañía Iryo, registrada este miércoles en las inmediaciones de Urda, en la provincia de Toledo. El último balance oficial reporta al menos 68 personas fallecidas y decenas de heridos, mientras los equipos de emergencia continúan trabajando en el lugar del siniestro.
El accidente se produjo en la línea ferroviaria que conecta Madrid con Andalucía. De acuerdo con los primeros reportes, el tren AVE alcanzó por detrás al convoy de Iryo, que se encontraba detenido en la vía. El impacto provocó el descarrilamiento de varios vagones y la caída de algunos coches por un terraplén, lo que complicó las tareas de rescate.
Decenas de heridos y labores de rescate
Los servicios de emergencia desplegaron equipos de rescate, personal sanitario y unidades especializadas para atender a las víctimas y trasladar a los heridos a centros hospitalarios.
Según el balance comunicado por las autoridades de Castilla-La Mancha, además de los 68 fallecidos, decenas de personas resultaron heridas. Entre los afectados hospitalizados, 15 se encontraban en estado grave y otros 53 recibían atención médica por lesiones de diversa consideración, de acuerdo con el reporte difundido por Europa Press.
Las autoridades advirtieron que el número de víctimas podría variar conforme avancen las labores de búsqueda y la identificación de las personas afectadas.
Investigan las causas del accidente
Las circunstancias que provocaron la colisión todavía deben esclarecerse. El ministro español de Transportes, Óscar Puente, informó sobre una incidencia en el sistema de seguridad ferroviaria LZB, que habría afectado la circulación de los trenes antes del accidente.
Según la reconstrucción preliminar difundida por RTVE, la avería obligó a detener los convoyes y el centro de control ferroviario intervino en la gestión del tráfico. Posteriormente, el AVE reanudó la marcha y terminó alcanzando al tren de Iryo, que permanecía detenido.
Las autoridades investigan por qué se autorizó la continuación del recorrido y si se cumplieron los protocolos de seguridad. Por el momento, no existe una conclusión definitiva sobre las causas ni sobre las posibles responsabilidades.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, se trasladó a la zona del accidente y expresó su apoyo a las víctimas y sus familias. También aseguró que se investigarán los hechos y que, si se confirman negligencias, se determinarán las responsabilidades correspondientes.
Circulación ferroviaria interrumpida
Como consecuencia del siniestro, la circulación de trenes de alta velocidad entre Madrid y Andalucía quedó interrumpida en ambos sentidos. Renfe activó su gabinete de crisis y el plan de asistencia a las víctimas y sus familiares, además de habilitar el teléfono de atención 900 10 10 20.
La investigación continuará con el análisis de los registros técnicos, las comunicaciones entre los trenes y el centro de control, y los sistemas de señalización para reconstruir la secuencia de los hechos.
Mientras avanzan las tareas de rescate y la identificación de las víctimas, España permanece pendiente de nuevas actualizaciones sobre una de las tragedias ferroviarias más graves registradas recientemente en el país.
INFORME. CYNTHIA DURÁN G.









