La denuncia penal señala posibles irregularidades en la administración de la empresa pública, entre ellas maquinaria faltante, equipos de baja calidad, incumplimiento de garantías y deficiencias en el manejo de fibra de camélidos.
El Viceministerio de Transparencia, Seguridad Jurídica e Integridad Pública presentó este miércoles una denuncia penal contra cinco exgerentes de la empresa pública Yacana, a quienes atribuye presuntas irregularidades en la administración de la factoría que habrían ocasionado un daño económico al Estado de Bs 203,2 millones.
El viceministro Yamil García Delfín informó que la denuncia fue acompañada por cinco tomos de documentación que, según la autoridad, respaldan los hechos observados durante la investigación.
“En este caso, la denuncia está elaborada para que pueda ser presentada hoy y, como respaldo probatorio, no tenemos solamente uno, tenemos cinco tomos de documentos que acreditan de manera objetiva y documental cada uno de los extremos expuestos”.
Maquinaria pagada que no fue encontrada
Entre los principales hallazgos se encuentra la diferencia entre la maquinaria contratada y la que actualmente existe de manera física. De las 116 máquinas primarias y complementarias adquiridas, solo fueron encontradas 90, por lo que 26 equipos pagados no fueron ubicados durante la verificación.
La investigación también identificó observaciones relacionadas con la calidad de parte de la maquinaria, además de retrasos en la entrega de la planta y la presunta omisión en el cobro de multas y la ejecución de boletas de garantía.
Otro de los aspectos señalados está relacionado con la adquisición de fibra de alpaca y llama realizada en 2018, por un monto superior a Bs 4,2 millones. Según la investigación, la planta no tenía entonces la capacidad ni el ritmo comercial necesarios para procesar inmediatamente el material.
La fibra habría permanecido almacenada en condiciones inadecuadas, encontrándose posteriormente humedad, hongos, polvo y polillas, situación que habría afectado sus propiedades textiles y provocado la obsolescencia de parte de los inventarios.
Yacana utilizó solo el 7,6% de su capacidad
Los datos expuestos por Transparencia también reflejan un bajo nivel de utilización de la planta. Yacana registró una “ociosidad” promedio del 92,4%, lo que significa que habría utilizado apenas el 7,6% de su capacidad instalada.
En determinadas áreas, los niveles de utilización fueron aún menores: 1,6% en tejeduría, 7,9% en lavado, 9,5% en hilandería y 11,2% en topería.
García señaló que la denuncia contempla los presuntos delitos de conducta antieconómica, contratos lesivos al Estado e incumplimiento de deberes.
“Estamos denunciando como delitos: el contrato lesivo al Estado, así como el incumplimiento de deberes, y estamos solicitando que el Ministerio Público pueda activar todos los mecanismos procesales para asegurar la presencia de los imputados dentro de esta investigación, así como proceder a la anotación de sus bienes y cuentas, para que el Estado pueda recuperar este daño económico”.
Cinco exgerentes están bajo investigación
Los denunciados son exejecutivos que estuvieron al frente de Yacana en distintos periodos: Calvetti, entre 2014 y 2025; Ontiveros Oporto, en 2019; Calle Colque, en 2019; Peñarrieta, durante 2019 y 2020; y Aguilar Aguilar, entre 2021 y 2025.
Las responsabilidades señaladas corresponden a una investigación y deberán ser establecidas por las autoridades competentes dentro del proceso penal.
Una empresa creada para industrializar fibra de camélidos
Yacana fue creada mediante el Decreto Supremo 1979, del 16 de abril de 2014, bajo tuición del entonces Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural, con el objetivo de industrializar y comercializar el complejo de camélidos, principalmente fibra de alpaca y llama.
Para su funcionamiento recibió Bs 262.954.480 mediante un contrato de préstamo con el fideicomiso FINPRO, canalizado a través del Banco de Desarrollo Productivo (BDP).
La planta fue instalada en Kallutaca, municipio de Laja, en el departamento de La Paz.
INFORME. CYNTHIA DURÁN G.









