Trump expresa reservas sobre el uso de fondos de 401(k) para pagos iniciales de viviendas
La administración Trump ha considerado un plan para permitir que los estadounidenses retiren fondos de sus planes 401(k) con el fin de utilizarlos como pago inicial para la compra de una vivienda. Kevin Hassett, director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, reveló esta propuesta en una entrevista con Fox Business, indicando que el presidente Donald Trump la presentaría en la reunión anual del Foro Económico Mundial en Davos la próxima semana.[1][2] Hassett explicó que, aunque aún se discuten los detalles mecánicos, el esquema permitiría extraer dinero del 401(k) para el pago inicial, y luego agregar al plan de retiro un monto equivalente al capital acumulado en la vivienda como un activo, de modo que el 401(k) crezca con el valor de la propiedad.[1][2] Esto resolvería la restricción de liquidez y permitiría adquirir una casa antes en la vida, generando más dinero para la jubilación a largo plazo, según Hassett.[1][2]
El contexto surge en un mercado inmobiliario donde los pagos iniciales promedio y las cuotas mensuales han casi duplicado en años recientes debido a altas tasas de interés e inflación.[1] Expertos como el economista de Realtor.com, Jake Krimmel, describen la idea como una política de alto impacto para autofinanciar pagos iniciales, pero advierten riesgos de consecuencias no intencionadas, dado el crecimiento del mercado y los miles de millones en 401(k).[1] Krimmel señala que los 401(k) son valiosos por sus ventajas fiscales, el interés compuesto y la diversificación de portafolios, y que este retiro podría ser riesgoso.[1] Greg Sher, director gerente de NFM Lending, apoya medidas que ayuden a compradores primerizos sin consecuencias punitivas, destacando la asequibilidad como prioridad en la agenda de la administración.[2]
Sin embargo, el propio presidente Trump matizó su entusiasmo por la propuesta durante su regreso de Davos. En declaraciones a reporteros el jueves, Trump afirmó: «No soy un gran fanático. Otras personas lo quieren. Hablan de sacar dinero para poner un depósito en una casa. Y una de las razones por las que no me gusta es que sus 401(k) están funcionando tan bien. Saben, los 401(k) han subido un 80, 90 por ciento en algunos casos. El mercado de la vivienda está bien, pero los 401(k) lo están haciendo mucho mejor que el mercado de la vivienda. Me gusta mantener sus 401(k) en gran forma.»[4][5] Trump resaltó el sólido desempeño de los planes de retiro en comparación con el sector inmobiliario.[4]
Actualmente, no existe una norma que permita distribuciones de 401(k) para compras de vivienda sin penalizaciones, aunque las IRA sí autorizan retiros de hasta 10.000 dólares sin el 10 por ciento de penalización para compradores primerizos calificados.[1][4] La mayoría de los planes 401(k) permiten préstamos sin penalización antes de los 59 y medio años, incluyendo para compras de vivienda, siempre que se repaguen con intereses.[3][4] Retiros por dificultades, como desastres naturales o gastos médicos, están permitidos pero gravados como ingresos, y aumentaron al 4,8 por ciento de participantes en planes Vanguard en 2024 desde el 3,6 por ciento en 2023.[3] Implementar el plan de Trump requeriría aprobación congressional para modificar el código tributario.[3][4]
Esta iniciativa forma parte de esfuerzos más amplios de la administración para mejorar la asequibilidad habitacional, como incentivar a Fannie Mae y Freddie Mac a comprar hasta 200.000 millones de dólares en valores respaldados por hipotecas y desalentar a grandes inversores institucionales de adquirir viviendas.[1] Mientras tanto, demócratas propusieron ideas esta semana para impulsar la producción habitacional, y un proyecto bipartidista de reforma habitacional se estancó en la Cámara el año pasado.[1] Expertos advierten que la propuesta, centrada en la demanda, podría elevar precios sin abordar la oferta limitada, congelada por propietarios con tasas bajas pre-pandemia.[3] Ted Jenkin, presidente de Exit Stage Left Advisors, argumenta que retirar fondos tempranamente reduce permanentemente la base de retiro, pierde años de interés compuesto y rara vez se repone por completo; por ejemplo, extraer 50.000 dólares a los 35 años podría costar 300.000 a 400.000 dólares en la jubilación asumiendo promedios de mercado.[4]









