Se viralizó el video del crimen de Jeremías Monzón: familia exige investigación por filtración de material judicial
El video del asesinato de Jeremías Monzón, un adolescente de 15 años ocurrido en diciembre de 2025 en Santa Fe, se viralizó en redes sociales, grupos de WhatsApp y canales de Telegram, generando indignación en la comunidad santafesina. El material, de cuatro minutos de duración, muestra la brutal tortura y muerte del joven a manos de tres adolescentes, y formaba parte exclusiva de la causa judicial en poder de la Justicia.[1][2] La familia de la víctima, representada por el abogado Bruno Rugna, reclama una investigación urgente para determinar cómo se filtró el video, que vulnera la dignidad de Jeremías y podría implicar responsabilidad penal para quienes lo reenviaron.[2]
El crimen tuvo lugar el 18 de diciembre de 2025 en Santo Tomé, Santa Fe. Jeremías desapareció ese día y su cuerpo fue encontrado el 22 de diciembre en un predio frente a la rotonda del estadio de Colón, en el acceso al barrio Chalet, entre pastizales y cubierto con cartones.[2][3] La autopsia reveló más de veinte lesiones cortopunzantes en el pecho, provocadas por dos armas blancas, incluyendo cuchillazos y heridas con un objeto similar a un destornillador, confirmando una muerte por extrema violencia y premeditación.[1][2][3]
En el audio del video se escucha a los agresores exigiendo a Jeremías que pidiera perdón mientras lo atacaban entre burlas y risas: «Pedí perdón. Pedí perdón», le ordenan, y él responde desesperado: «Perdón. No puedo pensar». La última frase registrada es «Ya está, lo maté, le di en el cora», seguida de risas y cánticos del grupo.[1] La investigación indica que lo torturaron preguntándole por un video en su teléfono, que él negó tener.[3]
Los responsables son tres menores de edad: la exnovia de Jeremías, de 16 años, detenida con prisión preventiva; y dos de 14 años, inimputables según la ley argentina y bajo la órbita de la Secretaría de Niñez.[1][2] Rugna no descarta que los propios autores enviaran el material antes de su captura, tras tenerlo en su posesión varios días.[1][2]
Familiares, amigos y agrupaciones sociales convocaron una movilización frente a la cancha de Colón para exigir justicia, avances en la investigación y mayor protección a las víctimas.[2] El abogado advirtió que replicar el video expone situaciones de extrema violencia y puede acarrear consecuencias penales.[2]









