Rusia registra una caída del 23,8% en ingresos por petróleo y gas en 2025, el mínimo desde 2020

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Rusia registra una caída del 23,8% en ingresos por petróleo y gas en 2025, el mínimo desde 2020

Los ingresos de Rusia por la venta de petróleo y gas cayeron un 23,8% en 2025, hasta 8,47 billones de rublos (109.000 millones de dólares), según el Ministerio de Finanzas, marcando el nivel más bajo desde 2020.[1][5][7] Esta reducción se debe a la bajada de los precios del crudo y a las sanciones de Estados Unidos contra petroleras como Rosneft y Lukoil.[1]

En contraste, los ingresos del presupuesto federal no vinculados al sector energético aumentaron un 12,6%, alcanzando 28,80 billones de rublos, impulsados por mayores impuestos.[1] El gasto público creció un 6,8% interanual, hasta 42,92 billones de rublos, lo que resultó en un déficit presupuestario de 5,64 billones de rublos al cierre del año.[1]

Los ingresos por petróleo y gas representan alrededor de una cuarta parte de los ingresos presupuestarios federales y financian en gran medida la campaña militar en Ucrania.[2] Para enero de 2026, se prevé una caída adicional del 46% en estos ingresos respecto al mismo mes de 2025, hasta unos 420 mil millones de rublos (5,41 mil millones de dólares), el nivel más bajo desde agosto de 2020, debido a precios del petróleo más bajos y un rublo más fuerte.[2] El precio indicativo del petróleo en rublos para fines fiscales se desplomó un 53% interanual en diciembre de 2025, hasta 3.073 rublos por barril, con el rublo subiendo un 30,6% frente a diciembre de 2024.[2]

El presupuesto federal estima recaudar 8,957 billones de rublos por ventas de petróleo y gas en 2026, con ingresos totales de 40,283 billones de rublos.[2] El Gobierno ruso planea priorizar el gasto militar y compensarlo con subidas impositivas, incluyendo aumentos del IVA, impuestos a personas físicas y empresas, eliminación de beneficios fiscales para autónomos y pymes, y mayores tasas para vehículos y empresas tecnológicas.[1]

Adicionalmente, el gasto público destina el 40% al ejército y fuerzas de seguridad, mientras el Kremlin recurre a endeudamiento masivo para cubrir el déficit.[3] En 2026, el 8,8% del presupuesto se dedicará al pago de intereses de la deuda (3,9 billones de rublos, o 42.000 millones de euros), superando el gasto en sanidad y educación (3,6 billones de rublos).[3] La deuda podría alcanzar el 25% del PIB en 2030 y el 58% en 2040, frente al 17,7% de 2025, con riesgo de espiral de endeudamiento y un déficit superior al 8% anual en 2042 en escenarios pesimistas.[3]

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