
No todo es Evo. Hay gente que le recuerda con beneplácito y hay otros que le cuestionamos.
Lo innegable fue el despilfarro y la crisis económica provocada por el gobierno del MAS y sus grandes actos de corrupcion.
Ante esto, el gobierno actual carece de tino político y de lectura política de lo “nacional/popular” y no comprende la lógica del movimiento indígena, campesino y de los sectores populares, porque estas organizaciones exigen ser partícipes del poder político, más aún cuando este sector votó por la opción del PDC.
Estos grupos se sienten traicionados y huérfanos ante la derrota del MÁS; partido que corrompió a sus dirigentes. Ante este vacío, votaron por Rodrigo Paz y Edman Lara, añorando estar presentes en el poder, porque así lo reclaman y porque se sienten una mayoría histórica.
Esa lógica de ejercer el poder se debe comprender para buscar soluciones por ese lado. Esto no significa que se pidan cuotas dentro del Ejecutivo; va más allá: quieren gestión pública, proyectos, inversiones y una participación activa en la toma de decisiones. Así se sentirán parte del gobierno.
Ya no estamos en los años 90, cuando un grupo de políticos tradicionales y respingados tecnócratas ejercía el poder y veía de arriba hacia abajo a esas mayorías populares. Ese escenario ya cambió; estamos en otro momento.
Cambió tanto, que hoy hay una clase media de aymara de emprendedores, empresarios y profesionales; hay comerciantes prósperos de origen aymara o de origen indígena campesino. Entre estos últimos destaca la famosa burguesía aymara, que ostenta su prosperidad y su identidad cultural organizando fiestas patronales, y participando activamente de las expresiones folclóricas y construyendo sus cholets y mostrándose como un q’amiri: un hombre de trabajo y prosperidad (de ahí viene la frase pintoresca: «A mí no me nadie»).
Trato de describir todo esto para que también la mayoría de los compatriotas bolivianos comprendan cómo es la lógica cultural en el mundo aymara. Yo también soy aymara, aunque mi padre me hizo más citadino, pero viví parte de mi infancia en mi pueblo a orillas del lago.
Estoy más que seguro de que el evismo radical quiere causar confrontación social y muertes; pero, hay una parte indígena campesina que desea ser considerada y respetada. Reitero: eso se logra con gestión, proyectos y participación real en el poder.
Fdo. Williams Bascopé Laruta
Ciudadano de a pie, reservista de la patria, paceño, aymara, pero primero boliviano.









