MIMP exige celeridad y justicia en caso de presunto abuso sexual que involucra a futbolistas peruanos de Alianza Lima
Una joven argentina de 22 años presentó una denuncia por presunto abuso sexual contra los futbolistas peruanos Carlos Zambrano, Miguel Trauco y Sergio Peña, integrantes del club Alianza Lima, por hechos ocurridos en el hotel Hyatt Centric de Montevideo, Uruguay, durante la pretemporada del club en la Serie de Río de la Plata 2026[1]. En su testimonio, la denunciante afirmó que compartieron bebidas alcohólicas antes de que ocurriera la agresión sexual, tras lo cual decidió regresar de inmediato a Argentina, donde solicitó atención médica en distintos centros de salud, incluido la Clínica San Juan de Dios en San Isidro, y formalizó la denuncia penal en el Hospital Muñiz, activando la intervención policial y los protocolos para este tipo de delitos[1]. El caso es investigado por el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 14 de Argentina, a cargo del juez Rabbione, bajo la carátula de abuso sexual con acceso carnal[1]. Ante este caso, el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables del Perú (MIMP) emitió un comunicado oficial en el que condenó firmemente toda forma de violencia sexual, señalando que como sociedad estos hechos no deben ser tolerados ni normalizados bajo ninguna circunstancia[1][2]. El ministerio manifestó su expectativa de que las acciones judiciales se desarrollen con rapidez y se garantice el acceso pleno a la justicia para la denunciante, además de exhortar a los clubes y demás instituciones deportivas a fortalecer las medidas de prevención y fomentar entornos seguros y libres de violencia, considerando la influencia del deporte en niñas, niños y adolescentes[1][2]. En respuesta a la denuncia, Alianza Lima anunció la separación indefinida de los tres futbolistas y la apertura de un proceso disciplinario interno, manifestando su disposición para colaborar con las autoridades en las investigaciones correspondientes[1][2]. Por la gravedad de las imputaciones y la notoriedad de los jugadores en el fútbol peruano, las autoridades de Argentina y Uruguay coordinan esfuerzos para avanzar con las pesquisas y determinar las responsabilidades que correspondan, lo que ha provocado repercusiones en el ámbito deportivo y un intenso debate social sobre la violencia de género[1].









