«Me gustan los pibes que saben cuando callarse»: la frase que complica al empresario acusado de abusar de alumnos del Palermo Chico
Marcelo Porcel, empresario reconocido y padre de alumnos del Colegio Palermo Chico, enfrenta una causa judicial por presuntos abusos sexuales y corrupcion de menores contra companeros de sus hijos. La investigacion, a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 50 a cargo del juez Carlos Manuel Bruniard y la Fiscalia Nacional N° 1 liderada por Pablo Turano, se inicio a mediados de 2024 tras denuncias de familias de alumnos del colegio privado ubicado en Palermo Chico, Buenos Aires. Los hechos denunciados ocurrieron entre 2022 y 2024, fuera del ambito escolar, en escenarios como un departamento en el piso 26 de la Torre Le Parc en Godoy Cruz y Cervino, otro frente al mismo edificio propiedad de la madre de Porcel ya fallecida, y una oficina en un edificio emblematico de Retiro en Avenida del Libertador.
Las denuncias suman al menos once victimas, todas adolescentes companeros de los hijos de Porcel, quienes declararon en Camara Gesell con relatos contundentes y coincidentes. Los testimonios describen un patron sistematico: Porcel se gano la confianza del grupo de amigos de su hijo, que tambien jugaban futbol en el club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (GEBA), organizando encuentros nocturnos secretos fuera del conocimiento de los padres. Estos incluyeron reuniones disfrazadas de festejos para cerrar el año o divertirse, con consumo excesivo de alcohol, apuestas online prohibidas para menores, juegos y desafios con premios en dinero, transferencias economicas y promesas de regalos como paquetes de figuritas del Mundial o nombrarlos herederos de sus negocios.
Entre los detalles mas graves, los menores relatan masajes con cremas y aceites que derivaban en toques impudicos en espalda, piernas, gluteos y partes intimas, bajo excusas de masajes relajantes o deportivos. Un episodio ocurrio durante vacaciones en Roma, donde Porcel habria dicho a un menor: Vos te tenes que dejar tocar por un millonario, para tener plata, te tenes que dejar. Chats de WhatsApp grupales con nombres como Yubiyubi o Agente P muestran a Porcel hablando con naturalidad con los menores, organizando juntadas, pidiendo secreto con mensajes como shh y facilitando transferencias para apuestas.
La frase que complica seriamente a Porcel proviene de chats recuperados: Me gustan los pibes que saben cuando callarse. Esta se suma a tres nuevas declaraciones en Camara Gesell realizadas entre el lunes y miercoles de esta semana, que coinciden en toqueteos, manoseos y contacto con partes intimas mientras los denunciantes eran menores, ademas de provision de alcohol. Durante allanamientos en septiembre de 2024 en su domicilio de Godoy Cruz al 3000 y oficinas, se secuestraron celulares Xiaomi y computadoras; pericias de la Division Analisis y Pericias Tecnologicas (DAPT) hallaron cinco imagenes clave vinculadas a la causa.
Desde el inicio, rige una medida cautelar que prohibe a Porcel todo contacto directo o indirecto con victimas, familias y testigos, y le impide acercarse a menos de 300 metros del Colegio Palermo Chico y GEBA. El juez habilito la investigacion durante la feria judicial de enero para avanzar rapido, incorporando peritajes psicologicos. La direccion del colegio Palermo Chico activo protocolos vigentes, intervino al Consejo de Derechos de Ninas, Ninos y Adolescentes y notifico a autoridades educativas; la familia de Porcel ya no forma parte de la comunidad educativa, y su hijo cambio de establecimiento.
Porcel, vinculado a Oh! Buenos Aires (concesionario del ex Buenos Aires Design en Recoleta, del que habria salido hace meses), una firma agropecuaria familiar y Campazu S.A. con proyectos en Nordelta y Punta del Este, es hijo del historico fundador de Argencard.[11][1][2][3][4][7]









