«Me escribía: ‘Me tenés abandonado y te extraño'», el relato de uno de los chicos que denunció a Marcelo Porcel

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«Me escribía: ‘Me tenés abandonado y te extraño'», el relato de uno de los chicos que denunció a Marcelo Porcel

La Justicia investiga diez denuncias por abuso sexual contra adolescentes presentadas contra el empresario Marcelo Porcel de 58 años, padre de alumnos del Colegio Palermo Chico. Las primeras seis denuncias se formalizaron a mediados de 2024 con testimonios en Cámara Gesell, y se sumaron cuatro más, la última el 19 de diciembre de 2024, totalizando diez presentaciones judiciales.[1] Los relatos de las víctimas presentan coincidencias significativas, describiendo contactos físicos indebidos, situaciones intimidantes y un clima de poder que habría favorecido el silencio durante años.[1] Uno de los jóvenes relató que Porcel le escribía mensajes como «Me tenés abandonado y te extraño», según consta en comunicaciones halladas en su teléfono celular.[1] Las denuncias señalan invitaciones a un campo en Cañuelas donde se consumía alcohol, se entregaba dinero sin consentimiento de los padres y se realizaban propuestas en un clima intimidante.[1] En al menos dos declaraciones se repite la frase atribuida al acusado: «Me gustan los pibes que tienen códigos, los que saben cuándo callarse».[1] Se incorporaron a la causa mensajes con tono demandante, imágenes de los adolescentes, invitaciones insistentes a encuentros privados en oficinas, viviendas y propiedades familiares, promesas de beneficios económicos y participación en apuestas online financiadas por el empresario.[1] Las edades de las víctimas declarantes van de 12 a 17 años, con diez en Cámara Gesell, un menor adicional y 18 testigos adultos.[4] Los encuentros ocurrían en el domicilio familiar con la esposa presente, asumiendo el rol de guardadora de los menores, según el abogado de las víctimas Pablo Hawlena Gianotti.[4] En el dormitorio de los hijos, Porcel ingresaba de noche para ofrecer masajes con cremas y aceites en las piernas de los chicos tras actividades deportivas, lo que derivaba en abusos, dio dinero en grandes cantidades y transferencias a billeteras virtuales, e instó a apuestas ilegales.[4] En el teléfono peritado de Porcel se encontró una fotografía de un chico desnudo bañándose en un baño.[2] La investigación originó por una denuncia publicada por LA NACION, y Hawlena Gianotti reveló que el empresario tenía una cámara oculta para filmar a las víctimas.[4] Las familias presionaron para avanzar en la feria judicial con pericias psicológicas, pendientes para decidir si Porcel es citado a indagatoria por abuso sexual agravado.[1] El defensor de Porcel afirma que aguarda la decisión del juez, ya que su cliente no ha sido formalmente imputado ni indagado.[1] Porcel solicitó y obtuvo permiso para viajar a Punta del Este del 17 de diciembre de 2024 al 5 de enero de 2026, pero regresó antes el 19 de diciembre tras nuevas denuncias y mediatización.[2][6] Había viajado previamente a Inglaterra y el Caribe con autorización judicial, y se encuentra a derecho.[6] Su defensa pidió medidas cautelares contra medios para frenar difusión, generando debate sobre equilibrio entre protección de menores, presunción de inocencia y derecho a la información.[5] El fiscal evaluará los informes psicológicos para posible citación a indagatoria.[1]

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