El presidente francés rechazó los saqueos y actos de violencia registrados durante las protestas, aseguró que el Gobierno no dejará solos a los afectados y anunció una revisión de la actuación de los servicios de inteligencia y de la preparación policial.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, condenó los graves disturbios, saqueos y actos de vandalismo registrados durante las protestas de este fin de semana y aseguró que el Gobierno dará respuestas a las personas afectadas.
“Quiero decirles que no serán dejados solos frente a estas dificultades. El Gobierno les aportará respuestas”, afirmó Macron en un mensaje difundido este domingo, en el que expresó su respaldo a quienes sufrieron las consecuencias de los hechos violentos.
El mandatario también cuestionó que ciudadanos franceses hayan participado en actos contra su propio país y expresó su indignación por los daños ocasionados.
“¿Cómo pueden unos franceses hacer esto a Francia? (…) ¿Cómo pueden llegar a ese punto? Nada lo justifica. Nada lo explica. Nada lo excusa”, manifestó.
Macron sostuvo que quienes participaron en saqueos y ataques contra comercios, edificios públicos y otras instalaciones deberán responder por sus actos. Al mismo tiempo, señaló la necesidad de revisar si hubo fallas en los servicios de inteligencia o en la preparación de las fuerzas policiales para anticipar y contener los disturbios.
Entre las medidas planteadas también figura la posibilidad de que las autoridades locales restrinjan determinadas concentraciones cuando lo consideren necesario para prevenir nuevos episodios de violencia.
El presidente pidió, además, que el Gobierno reúna durante la semana a estudiantes, docentes, representantes políticos, sindicatos y empresarios para elaborar propuestas concretas frente a las demandas que motivaron las movilizaciones.
Las protestas se desarrollaron en medio del descontento por el costo de vida y las dificultades en los servicios públicos, particularmente en el ámbito educativo. Sin embargo, Macron diferenció las manifestaciones y las demandas ciudadanas de los actos de vandalismo, al insistir en que la violencia no puede justificarse.
Con estas declaraciones, el jefe de Estado francés busca transmitir respaldo a los afectados y garantizar una respuesta institucional ante los daños, mientras su Gobierno revisa las medidas necesarias para evitar que se repitan los disturbios.
INFORME. CYNTHIA DURÁN G.









