La nación dividida acuerda posponer la guerra civil por el frío extremo
Estados Unidos ha encontrado un punto de consenso en medio de su profunda división política: el clima extremadamente frío impide iniciar una guerra civil en este momento. La nota, publicada por Babylon Bee, destaca que tanto liberales como conservadores coinciden en que las temperaturas gélidas hacen impracticable cualquier confrontación armada. Este acuerdo temporal sobre el mal tiempo representa el único terreno común en un panorama de polarización aguda, donde las diferencias ideológicas han impedido cualquier otro entendimiento mutuo.[1]









