La justicia británica equipara el veganismo ético a las creencias filosóficas protegidas por la ley
Un tribunal de empleo de Norwich ha dictaminado que el veganismo ético constituye una creencia filosófica que merece protección legal bajo la Ley de Igualdad de 2010 del Reino Unido. Esta resolución se produjo a raíz de la demanda presentada por Jordi Casamitjana, quien alegó haber sido despedido de la organización League Against Cruel Sports tras comunicar a sus compañeros que el fondo de pensiones de la entidad invertía en empresas que realizaban pruebas con animales.
La sentencia establece un precedente jurídico al definir los criterios necesarios para que una convicción sea considerada una creencia filosófica. Según el fallo, el veganismo ético debe ser genuinamente sostenido, no una opinión o punto de vista aislado, debe tratar sobre un aspecto importante de la conducta humana y la vida, alcanzar un nivel suficiente de cogencia, seriedad, cohesión e importancia, y ser compatible con la dignidad humana y los derechos fundamentales de los demás.
El tribunal diferenció el veganismo ético, que implica un estilo de vida integral basado en la evitación del daño a los animales, del veganismo dietético, centrado exclusivamente en la alimentación. La decisión judicial reconoce que el veganismo ético afecta a todos los aspectos de la vida del individuo y no solo a sus hábitos de consumo. A partir de este dictamen, los veganos éticos en el Reino Unido cuentan con protección legal contra la discriminación en el ámbito laboral y la prestación de servicios, un estatus que hasta ahora estaba reservado principalmente a convicciones religiosas o políticas. El caso proseguirá ahora para determinar si el despido de Casamitjana fue consecuencia directa de sus creencias o si existieron otros factores profesionales que motivaron la decisión de la entidad empleadora.









