La historia detrás de la bandera de Malvinas exhibida en el estadio de River Plate
Durante el encuentro futbolístico disputado entre Argentina y Perú el 23 de junio de 1978, se desplegó una bandera con la leyenda Las Malvinas son argentinas en el estadio de River Plate. El autor de la iniciativa fue Jorge Rivas, quien en aquel entonces tenía 22 años y trabajaba en una empresa de publicidad. La confección del lienzo, que medía 50 metros de largo por 4 metros de ancho, fue financiada por Rivas utilizando sus ahorros personales. La tela fue comprada en un local de la calle Mitre y las letras fueron pintadas a mano con pintura sintética sobre el material desplegado en el piso de un garaje.
Para ingresar la bandera al estadio, Rivas se presentó en las oficinas de la administración del club River Plate una semana antes del partido. Tras explicar su intención a los encargados de seguridad, obtuvo la autorización necesaria para el ingreso, bajo la condición de que el elemento fuera retirado una vez finalizado el encuentro. El día del evento, Rivas llegó al estadio a las 9 de la mañana acompañado por un grupo de amigos y conocidos para realizar el despliegue en la tribuna que da a la Avenida Figueroa Alcorta.
El despliegue del lienzo se realizó en el entretiempo del partido, momento en el cual los responsables permitieron que la bandera cubriera parte de la grada. El autor señaló que la intención era visibilizar la soberanía argentina sobre el archipiélago ante la presencia de la prensa internacional que cubría el evento deportivo. Al concluir el partido, Rivas y sus colaboradores procedieron a retirar la tela del estadio. Posteriormente, la bandera fue trasladada al domicilio de Rivas, donde fue guardada hasta que, tiempo después, fue donada al Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur. El testimonio de Rivas sobre el proceso de ingreso y exhibición de la bandera se enmarca dentro de las acciones individuales registradas durante el contexto de la Copa Mundial de Fútbol celebrada en Argentina en 1978.









