La estrategia de Axel Kicillof para blindar su candidatura y prescindir de la estructura interna del kirchnerismo
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, ha manifestado su respaldo a la continuidad de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, PASO, como herramienta electoral para la definición de candidaturas dentro de su espacio político. Esta postura se fundamenta en la necesidad de consolidar su posicionamiento de cara a las próximas elecciones nacionales, buscando evitar las negociaciones tradicionales con la conducción del kirchnerismo y las estructuras partidarias centrales.
El análisis de la situación política actual revela que la defensa de este mecanismo electoral permite al mandatario bonaerense mantener una autonomía estratégica frente a las cúpulas del movimiento. Al promover las primarias como instancia de resolución, Kicillof intenta neutralizar los mecanismos de selección a dedo que históricamente han caracterizado la toma de decisiones dentro del kirchnerismo.
Desde una perspectiva de gestión, esta táctica busca legitimar su aspiración presidencial mediante el voto directo en la instancia previa, trasladando la responsabilidad de la elección al electorado en lugar de someterse a acuerdos cupulares. El entorno del gobernador sostiene que este esquema le proporciona la independencia necesaria para presentar una propuesta que, aunque vinculada a su trayectoria, pretende diferenciarse de las directrices impuestas por la cúpula de la organización política.
La persistencia del gobernador en mantener las primarias como vía de competencia interna evidencia una divergencia táctica en el armado electoral. Mientras el sector que responde a la conducción central del kirchnerismo prioriza la cohesión bajo una estrategia de consenso cerrado, Kicillof apuesta por una validación externa que le permita retener su caudal político propio y evitar la erosión que supondría un proceso de negociación supeditado a los intereses de otros actores internos. La disputa actual refleja una tensión estructural en la configuración de las candidaturas para el próximo ciclo electoral.









