
La Cámara Nacional de Industrias (CNI), junto a cámaras departamentales y representantes de los sectores alimenticio, farmacéutico, manufacturero y productivo, declaró este jueves estado de alerta ante la crisis generada por los bloqueos, la falta de combustible y las dificultades logísticas que afectan al aparato productivo nacional.
Durante una conferencia de prensa, el presidente de la CNI, Gonzalo Morales, advirtió que la industria boliviana enfrenta una de las peores crisis de los últimos años debido a la paralización de carreteras y las restricciones al abastecimiento.
“La industria boliviana está enfrentando una de las mayores crisis de los últimos años. Muchas fábricas han reducido operaciones y otras están al borde de detener completamente su producción”, afirmó Morales, al señalar que las pérdidas económicas ya superan los 600 millones de dólares.
En la misma línea, el presidente de la Cámara Departamental de Industrias de La Paz (CADINPAZ), José Eduardo Iriarte, aseguró que varias industrias paceñas se encuentran al borde del colapso por los efectos de los bloqueos.
“Estamos en terapia intensiva en la industria paceña. No podemos permitir que esto vuelva a ocurrir”, sostuvo Iriarte, al pedir soluciones estructurales para evitar nuevas paralizaciones que afecten la economía y el abastecimiento.
La CNI alertó que las restricciones en las carreteras y la falta de combustible están afectando el ingreso de materias primas, la distribución de productos esenciales y la estabilidad de miles de fuentes laborales en el país.
El representante del sector de alimentos, Gonzalo Baudoin, afirmó que las cadenas de producción y distribución “están prácticamente quebradas” y pidió el desbloqueo inmediato de carreteras para garantizar el suministro de alimentos.
Por su parte, el representante del sector farmacéutico, Javier Lupo, advirtió que la interrupción en la cadena de abastecimiento de medicamentos y materias primas podría derivar en escasez de productos esenciales en el corto plazo, afectando principalmente a pacientes crónicos y personas en terapia intensiva.
Asimismo, el representante del sector lácteo, Felipe Vera Loza, expresó preocupación por las pérdidas económicas que enfrentan miles de productores debido a las dificultades para trasladar su producción.
La institución exigió al Gobierno y a los sectores movilizados asumir acciones inmediatas para restablecer la libre transitabilidad, garantizar el abastecimiento y proteger las fuentes de empleo formal.
“La industria boliviana también es el pueblo. Defender a la industria nacional es defender el empleo, el abastecimiento de alimentos y medicamentos, y la estabilidad económica del país”, concluyó Morales.
INFORME. CYNTHIA DURÁN G









