
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, afirmó que el Gobierno nacional no contempla la privatización de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), sino una transformación estructural destinada a recuperar la principal empresa estratégica del país tras años de deterioro administrativo, baja producción y corrupción acumulada.
Lupo sostuvo que la prioridad del Ejecutivo es rescatar a YPFB de una crisis marcada por burocracia, ineficiencia operativa, sobrecarga laboral y redes de corrupción que, según indicó, debilitaron gravemente su capacidad productiva y estratégica.
La autoridad recordó que, mientras en 2005 Bolivia contaba con una producción cercana a 50 millones de metros cúbicos diarios de gas y reservas energéticas sólidas, para 2025 la empresa fue heredada con una producción reducida a cerca de 30 millones de metros cúbicos por día, reservas disminuidas por falta de exploración y una creciente dependencia de combustibles importados.
“El objetivo no es privatizar, sino salvar y reconstruir una empresa estratégica fundamental para la estabilidad del país”, remarcó Lupo, al señalar que el deterioro del sector hidrocarburífero generó consecuencias directas para la población, incluyendo escasez de combustibles, largas filas, limitaciones productivas y una creciente vulnerabilidad energética.
En ese marco, el Gobierno plantea una reingeniería orientada a fortalecer la exploración, mejorar eficiencia institucional, combatir estructuras de corrupción y reposicionar a YPFB como motor energético nacional.
Según el ministro, la actual administración busca devolver sostenibilidad, seguridad energética y proyección de futuro al país, apostando por reformas profundas antes que por medidas de privatización.
INFORME. CYNTHIA DURÁN G.









