El Decreto Supremo 5759, firmado por el presidente Rodrigo Paz Pereira, establece la emergencia nacional ante la sequía y los riesgos de heladas, granizadas, incendios forestales, inundaciones, riadas y desbordes en distintas regiones del país.
El Gobierno de Bolivia declaró Situación de Emergencia Nacional por la sequía y los eventos adversos asociados al fenómeno climático El Niño 2026-2027, mediante el Decreto Supremo 5759, fechado el 31 de octubre de 2026.
La norma señala que la medida responde a la presencia de sequía en el Altiplano, los Valles y el Chaco, además del riesgo de heladas, granizadas, incendios forestales, inundaciones, riadas y desbordes que podrían afectar a la población y sus medios de vida.
El decreto tiene como objetivo proteger la vida y la salud de los habitantes, reducir los riesgos y fortalecer las acciones de preparación, respuesta y recuperación ante las emergencias, de acuerdo con la evolución de los fenómenos climáticos.
La disposición también contempla la activación de mecanismos de financiamiento contingente para atender las necesidades que surjan durante la emergencia.
El Decreto Supremo 5759 se sustenta en la Ley N.º 602 de Gestión de Riesgos y en la recomendación emitida por el Consejo Nacional para la Reducción de Riesgos y Atención de Desastres y/o Emergencias (CONARADE), mediante la Resolución N.º 014/2026, del 30 de octubre.
Con esta declaratoria, los ministerios de Estado quedan encargados de ejecutar y cumplir las disposiciones establecidas en la norma.
La medida se enmarca en la necesidad de coordinar acciones frente a los efectos de la sequía y otros eventos climáticos que pueden comprometer la seguridad, la salud y las actividades económicas de la población boliviana.
INFORME. CYNTHIA DURÁN G.









