Falla estatal en la prevención del femicidio en Córdoba: el agresor admitió el incumplimiento de las restricciones
El caso del femicidio ocurrido en Córdoba revela una deficiencia significativa en los mecanismos de control judicial sobre individuos con antecedentes de violencia de género. El agresor, identificado como Sergio Daniel López, había reconocido ante la justicia su negativa a cumplir con las medidas de restricción de acercamiento impuestas en relación con su ex pareja, Brenda Arias. El documento judicial detalla que el imputado manifestó expresamente a los funcionarios judiciales que no respetaba las medidas de distancia establecidas por el juzgado. Pese a esta confesión directa sobre el incumplimiento de una orden judicial vigente, el sistema no logró implementar las medidas de coerción necesarias para salvaguardar la integridad de la víctima.
La justicia provincial había impuesto una prohibición de contacto y acercamiento debido a denuncias previas realizadas por Arias, quien había solicitado protección ante el aumento de la hostilidad del victimario. A pesar de contar con esta instancia legal, el proceso administrativo careció de la eficacia técnica requerida para la verificación del cumplimiento. La falta de monitoreo efectivo sobre un agresor que confesó su desobediencia pone en evidencia la desconexión entre la normativa judicial y su aplicación práctica. La omisión en la supervisión de estas medidas cautelares derivó en el asesinato de la mujer, exponiendo una debilidad estructural en el funcionamiento de las dependencias encargadas de ejecutar las resoluciones judiciales. El caso ha motivado una revisión de las actuaciones del juzgado interviniente para determinar las responsabilidades institucionales por el fallo en la protección de la denunciante.









