España sin Presupuesto por Tercer Año Consecutivo: Legisladores Rechazan el Techo de Gasto de 212 Mil Millones de Euros
España se enfrenta a su tercer año consecutivo sin un nuevo presupuesto aprobado, después de que el jueves los legisladores rechazaran los planes de gastos y reducción de déficit presentados por el gobierno minoritario de izquierda liderado por el Primer Ministro socialista Pedro Sánchez[1]. Esta coalición, establecida en 2023, ha encontrado dificultades persistentes para aprobar presupuestos en un parlamento dividido, lo que ha restringido su capacidad para implementar nuevas iniciativas de gasto[1].
Se trata de la segunda vez en dos semanas que los legisladores bloquean el techo de gasto propuesto por el gobierno y el calendario para la reducción del déficit correspondiente al periodo 2026-2028[1]. La aprobación de este techo representa un paso esencial para elaborar un nuevo presupuesto que reemplace las cuentas prorrogadas de 2023, las cuales se mantienen automáticamente según la constitución española bajo ciertas condiciones[1].
El techo de gasto rechazado para 2026 fijaba los gastos en 212 mil millones de euros, equivalentes a unos 246 mil millones de dólares, lo que implicaba un incremento del 8.5 por ciento respecto al marco actual, y proyectaba un déficit público del 2.1 por ciento del producto económico anual para el próximo año[1]. La votación resultó en 177 votos en contra, 166 a favor y cinco abstenciones[1].
Como era previsible, el rechazo contó con el apoyo del principal partido de la oposición, el Partido Popular conservador, unido al partido de extrema derecha Vox y los separatistas catalanes de Junts, que recientemente rompieron su alianza con el gobierno[1]. A pesar de este estancamiento presupuestario, la economía española, cuarta más grande de la Unión Europea, ha mantenido un crecimiento superior al de muchos de sus socios: se expandió un 3.5 por ciento en 2024 y se espera que crezca un 2.9 por ciento en 2025, más del doble de la tasa prevista para la zona euro[1].
Este contexto de prórroga presupuestaria limita la planificación gubernamental y reduce el margen para iniciativas legislativas de envergadura, obligando al Ejecutivo a priorizar reales decretos en lugar de leyes ordinarias[2]. Pedro Sánchez inicia 2026 sin mayoría parlamentaria definida ni presupuestos, con la amenaza de un adelanto electoral en el horizonte, aunque desde Moncloa se insiste en resistir hasta 2027[2].









