Empresarios que construyen nación: trayectoria de la CNC y la CAINCO

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El autor es Licenciado en Economía por la UMSA. Doctorado Ph.D. en Relaciones Internacionales por la Universidad del Salvador (Argentina). Académico de número de la ABCE y presidente de la Federación de Empresarios Privados de La Paz (FEPLP).
 
 

El desarrollo económico y social de un país se construye, en gran medida, sobre el esfuerzo, la inversión y la visión de su sector privado. A lo largo de la historia, la empresa privada ha demostrado ser un actor fundamental para la generación de empleo, la innovación y el crecimiento sostenible de Bolivia.

Con estas reflexiones iniciamos nuestra felicitación a dos organizaciones empresariales que recientemente cumplieron 136 y 111 años de vida institucional, respectivamente: la Cámara Nacional de Comercio (CNC) y la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco).

El 14 de enero de 1890, un grupo de emprendedores paceños fundó la Cámara Nacional de Comercio con el objetivo de brindar asistencia y acompañamiento a las empresas dedicadas al comercio, los servicios y el turismo. Desde sus inicios, la CNC nació como una organización impulsada por empresarios visionarios, comprometidos con el fortalecimiento de la actividad privada en el país.

A lo largo de sus 136 años de existencia, la CNC se consolidó como una de las instituciones empresariales más importantes de Bolivia, convirtiéndose en un interlocutor válido ante los distintos gobiernos que se sucedieron en el tiempo. Gracias a su trabajo sostenido, acumuló importantes logros y se posicionó como un referente indiscutible del sector empresarial nacional.

Por su parte, en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, el 5 de febrero de 1915, un grupo de empresarios visionarios del oriente boliviano conformó la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz, con la misión de defender los intereses de las casas comerciales de la región y promover el desarrollo económico local.

En estos 111 años de trayectoria, la Cainco, junto a sus empresas afiliadas, se consolidó como una de las instituciones empresariales más influyentes del país, acompañando el crecimiento de Santa Cruz hasta convertirla en el motor de la economía nacional que es hoy.

Entre los principales logros de la Cámara Nacional de Comercio se destacan la promoción del comercio internacional y la internacionalización de las empresas bolivianas, la generación de vínculos con mercados externos y el fomento del intercambio comercial con el mundo. Tuve la oportunidad de ser presidente de esta gran institución en la cual durante ese periodo también se consolidó la unidad entre las cámaras departamentales, se promovió la participación de Bolivia en foros internacionales y se trabajó con seriedad, transparencia e idoneidad en favor de los intereses de nuestros afiliados y del desarrollo del sector privado. Asimismo, se impulsó la Universidad Real de la Cámara Nacional de Comercio para proyectar y fortalecer la educación del sector privado.

En síntesis, la CNC no solo ha sido un espacio de representación, sino también un motor de modernización, competitividad y desarrollo económico para Bolivia.

La Cainco, por su parte, es un pilar del desarrollo empresarial cruceño y un referente nacional en la promoción de la competitividad y la innovación. Desde su fundación, acompañó de manera firme el crecimiento de Santa Cruz, contribuyendo a su transformación en el principal polo económico del país. Ha sido una defensora constante de la libre empresa y la competitividad, siempre en un marco de seguridad jurídica.

Durante casi dos décadas de administración gubernamental, la Cainco se adaptó a la incertidumbre política y económica, promoviendo la resiliencia empresarial. Además, fomentó la inversión y el comercio exterior a través de encuentros empresariales, impulsó proyectos sostenibles y mantuvo como pilar la lucha contra el contrabando.

Las cámaras, federaciones y otras entidades empresariales son actores fundamentales para el fortalecimiento del sector privado, ya que permiten la organización, coordinación y representación de los empresarios ante el Estado y la sociedad. Gracias a su trabajo, se generan espacios de diálogo, se impulsan políticas favorables a la inversión y se promueve un entorno propicio para el crecimiento, la formalidad y la competitividad empresarial.

Por medio de estas líneas, expreso mi reconocimiento a los past presidentes, presidentes, directivos, ejecutivos, colaboradores y empresarios que, con compromiso y constancia, han dedicado su tiempo y esfuerzo en la gestión y consolidación de la CNC y la CAINCO.

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