El PSIB acusa a la Policía de generar violencia en una protesta mientras la Delegación del Gobierno defiende la actuación de los agentes
El Partido Socialista de las Islas Baleares ha denunciado la actuación policial durante la manifestación celebrada en Palma en contra del turismo masivo. La formación política ha señalado que los agentes convirtieron una convocatoria que califican de pacífica y ejemplar en un escenario de miedo y violencia. Según el PSIB, los manifestantes ejercieron su derecho constitucional a la protesta y lamentan el uso de la fuerza por parte de las fuerzas de seguridad.
Por su parte, la Delegación del Gobierno en las Islas Baleares ha ofrecido una versión distinta de los acontecimientos. Fuentes oficiales han confirmado que la intervención policial se produjo tras el incumplimiento del recorrido autorizado por parte de los organizadores. Según la versión gubernamental, los participantes intentaron acceder a zonas no permitidas, lo que obligó a los agentes a establecer un cordón de seguridad para garantizar el orden público.
La Delegación del Gobierno ha destacado que la policía actuó en cumplimiento de sus funciones para asegurar la seguridad ciudadana y la legalidad vigente. Los agentes implicados reportaron momentos de tensión y empujones durante el intento de desvío de la marcha, lo que derivó en la intervención para contener a los manifestantes que pretendían rebasar el dispositivo establecido. El conflicto se centra actualmente en la divergencia entre la interpretación de los hechos realizada por el grupo parlamentario socialista y la justificación operativa aportada por las autoridades competentes.









