El juicio por el naufragio del Villa de Pitanxo determina la responsabilidad penal de tres acusados por 21 homicidios
La Audiencia Nacional ha iniciado el proceso judicial para esclarecer las responsabilidades penales derivadas del naufragio del pesquero Villa de Pitanxo, ocurrido el 15 de febrero de 2022 en aguas de Terranova. En este siniestro perdieron la vida 21 de los 24 tripulantes que se encontraban a bordo. El tribunal debe determinar si existe responsabilidad penal por parte de Juan Padín, capitán del buque, así como de Eduardo Rial, director general de la armadora Pesquerías Nores, y de un tercer directivo de la misma compañía.
La Fiscalía solicita para cada uno de los tres acusados una pena de 21 años de prisión, lo que supone un año por cada uno de los 21 fallecidos. El Ministerio Público imputa a los encausados 21 delitos de homicidio por imprudencia grave profesional y 34 delitos contra la vida y la integridad de los trabajadores. La acusación se basa en la tesis de que las decisiones adoptadas antes y durante la maniobra de pesca provocaron que el buque quedara sin capacidad de gobierno.
La instrucción sostiene que el capitán del Villa de Pitanxo ordenó continuar con las operaciones de pesca a pesar de que el motor principal del barco se detuvo, lo cual dejó a la embarcación a merced del oleaje. Según los informes técnicos incorporados a la causa, esta situación, agravada por la entrada de agua en la cubierta, provocó el hundimiento del pesquero en un breve espacio de tiempo. Los peritos han señalado que la maniobra realizada contravino los protocolos de seguridad marítima exigibles para evitar un desenlace de esta naturaleza.
Por su parte, las defensas de los acusados han solicitado la libre absolución al considerar que no se han acreditado las causas del hundimiento que la Fiscalía atribuye a la negligencia de los procesados. Los representantes legales de la empresa armadora argumentan que el naufragio fue consecuencia de un accidente marítimo derivado de las condiciones meteorológicas y el estado del mar en la zona, sin que mediara una actuación imprudente por parte de la tripulación o de los directivos. El juicio continuará con la práctica de las pruebas testificales y periciales para esclarecer los hechos y dirimir la culpabilidad de los imputados.









