El impacto de la presión fiscal y la caída en la actividad económica sobre el sector pyme
El informe elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa revela un retroceso sostenido en la actividad industrial pyme durante el primer semestre del año. Los datos muestran una caída interanual del 19,6 por ciento en junio, acumulando un descenso del 18,3 por ciento en los primeros seis meses de 2024. Este escenario refleja una contracción en la capacidad de producción, con un uso de la capacidad instalada que se situó en el 59,5 por ciento, una cifra significativamente baja en términos de eficiencia productiva.
El análisis sectorial indica que todos los rubros relevados presentaron resultados negativos. El sector de metal, maquinaria, equipos y material de transporte registró una caída del 22,1 por ciento, seguido por el rubro de maderas y muebles con un 20,4 por ciento, y el de minerales no metálicos con un 19,8 por ciento. Textiles e indumentaria mostró un descenso del 18,2 por ciento, papel e impresiones del 17,9 por ciento, y químicos y plásticos del 17,4 por ciento.
La encuesta realizada por la entidad señala que el 53,8 por ciento de las empresas enfrenta dificultades para el pago de obligaciones operativas, incluyendo impuestos, servicios y salarios. Las políticas vigentes de presión fiscal y la falta de estímulos para la inversión privada se consolidan como las principales causas de esta realidad. La combinación de una demanda interna deprimida y costos de producción elevados ha forzado a los empresarios a reestructurar sus plantas de personal.
Los datos indican que el 18,4 por ciento de las empresas ha implementado recortes de personal, mientras que un 28,6 por ciento ha optado por no renovar vacantes. La incertidumbre sobre la estabilidad macroeconómica limita la capacidad de planificación a largo plazo, obligando a las pymes a operar bajo esquemas de supervivencia. El informe concluye que, de no producirse modificaciones estructurales en la carga tributaria y en las condiciones de acceso al crédito para capital de trabajo, el sector enfrentará un agravamiento del colapso productivo y laboral que afecta a las economías regionales.









