El gasto en altos cargos y asesores de ministerios crece a pesar de la reducción en el número de carteras
El despliegue de la estructura ministerial actual muestra una paradoja en la gestión del gasto público. Aunque el número de ministerios se ha reducido de 22 a 17 en la presente legislatura, el gasto destinado a retribuir a los altos cargos y al personal eventual, clasificado principalmente como asesores, ha experimentado un incremento. Según los datos de la Intervención General de la Administración del Estado, la partida presupuestaria para estos conceptos ha pasado de 86,5 millones de euros en 2023 a 92,2 millones de euros en el presente ejercicio. Este aumento se produce a pesar de la supresión de cinco departamentos ministeriales, lo que implica que el ahorro derivado de la estructura superior no se ha trasladado a los costes de personal directivo y de confianza. La distribución de estos recursos indica que el presupuesto para retribuciones de altos cargos y personal eventual no ha seguido la tendencia de adelgazamiento administrativo sugerida por la disminución de carteras. El análisis de estas cifras permite observar que el coste de la estructura de asesoramiento y dirección política mantiene una trayectoria ascendente en términos absolutos, consolidando un gasto que supera los 92 millones de euros anuales para el conjunto de los departamentos del Gobierno. La comparación entre el ahorro potencial por la eliminación de ministerios y el coste real de los equipos confirma que la reconfiguración ministerial no ha derivado en una contención del gasto destinado a personal de alta jerarquía.









