El coste de la gestión de la fauna salvaje en incendios forestales asciende a 6,5 millones de euros anuales
La gestión y el rescate de la fauna silvestre afectada por los incendios forestales en España requiere una inversión anual de 6,5 millones de euros. Este gasto se destina a cubrir las necesidades operativas de los centros de recuperación de especies amenazadas y a las intervenciones directas sobre el terreno cuando se producen los siniestros. La atención a los animales se divide en dos fases diferenciadas. La primera ocurre durante la emergencia, donde se prioriza la extracción de ejemplares de las áreas de riesgo y la asistencia veterinaria urgente para tratar quemaduras, inhalación de humo y deshidratación. La segunda etapa se centra en la rehabilitación a largo plazo en centros especializados, donde se busca garantizar la recuperación física de los animales para su posterior reintroducción en el medio natural.
Los datos indican que las aves rapaces y los mamíferos de mediano tamaño constituyen el grueso de los ingresos en los centros de fauna tras los incendios. La complejidad de estas operaciones radica en la logística necesaria para acceder a zonas abruptas y en la coordinación entre los equipos de extinción de incendios y los servicios veterinarios especializados. Además de la asistencia directa, una parte significativa del presupuesto se dedica al monitoreo posterior de los ecosistemas afectados para evaluar el impacto sobre las poblaciones y la viabilidad de la regeneración natural de la zona.
La eficacia de estas intervenciones depende de la disponibilidad de protocolos técnicos que minimicen el estrés de los animales durante el traslado y el tratamiento. Las autoridades ambientales subrayan que, aunque la inversión es constante, los recursos se ven sometidos a una presión creciente debido a la mayor frecuencia e intensidad de los incendios forestales en las últimas temporadas. La planificación preventiva, que incluye la creación de cortafuegos estratégicos y la gestión de la carga de combustible en los bosques, resulta fundamental para reducir tanto el daño ecológico como el coste económico que implica la atención a los animales supervivientes tras cada evento. La gestión se financia a través de los presupuestos de las comunidades autónomas con el apoyo de fondos estatales destinados a la conservación de la biodiversidad y la protección de los recursos naturales.









