El comandante Antonio Mancebo sostiene que la reinstauración de un servicio militar obligatorio beneficiaría más a la sociedad que a las Fuerzas Armadas
El comandante Antonio Mancebo, piloto de caza del Ejército del Aire y del Espacio, ha valorado el impacto que tendría una hipotética vuelta al servicio militar obligatorio en España. Según el oficial, la recuperación de esta medida aportaría mayores beneficios al conjunto de la sociedad civil que a la propia operatividad de las Fuerzas Armadas.
El militar fundamenta esta perspectiva en la necesidad de fortalecer los valores cívicos y la cohesión social entre las nuevas generaciones. Mancebo argumenta que un periodo de instrucción obligatoria serviría como instrumento de formación ciudadana, fomentando el sentido de pertenencia y responsabilidad hacia el Estado, elementos que considera debilitados en el contexto actual.
Desde el punto de vista estrictamente operativo, el comandante señala que las Fuerzas Armadas modernas requieren una profesionalización técnica muy elevada. La complejidad de los sistemas de armas actuales, como los cazabombarderos que él mismo pilota, demanda personal altamente especializado con una larga trayectoria de formación. Por ello, la incorporación de ciudadanos bajo un servicio obligatorio no resolvería las carencias de personal cualificado en unidades de alta tecnología, ya que el tiempo necesario para la instrucción técnica excede la duración que tendría un servicio de estas características.
El análisis de Mancebo distingue entre la función de defensa nacional, que requiere un ejército profesional y permanente, y la función socializadora que desempeñó en el pasado el servicio militar. Su postura sugiere que, aunque el ejército actual funciona bajo criterios de eficiencia y especialización, una estructura de servicio obligatorio actuaría principalmente como un mecanismo para inculcar disciplina, respeto a las normas y valores compartidos, impactando positivamente en la estructura social del país.
El comandante destaca que la percepción sobre la milicia ha evolucionado y que cualquier debate sobre este asunto debe separar los requerimientos técnicos de la defensa nacional de los efectos sociológicos que una experiencia común de servicio al Estado generaría en la población joven.









