Dos personas detenidas en operación contra el yihadismo: se autocapacitaban en elaboración de explosivos y financiaban al Dáesh
La Policía Nacional ha detenido a dos personas en el marco de una operación contra el terrorismo yihadista desarrollada en Ferrol, Galicia, y Cartagena, Murcia. Los arrestos se produjeron el martes 20 de enero de 2026, por su presunta participación en delitos de enaltecimiento, autoadoctrinamiento, adoctrinamiento a terceros y financiación del terrorismo.[7][8]
La mujer detenida en Ferrol, descrita como muy radicalizada, residía habitualmente en Cartagena y fue arrestada en un inmueble de viviendas sociales situado en el número 4 de la calle Ortigueira, en el barrio de Recimil. Los agentes de la Comisaría General de Información llevaron a cabo un exhaustivo registro durante varias horas, iniciando el dispositivo a primera hora de la mañana y concluyendo alrededor de las 11.40 horas, cuando la escoltaron hasta un vehículo policial. En la vivienda intervinieron diversas cajas con material, numeroso material electrónico, documentación y una bandera de la organización terrorista Dáesh, todo ello pendiente de análisis especializado.[1][3][4][6][7]
Paralelamente, en Cartagena, en las diputaciones de La Aparecida y La Palma, se detuvo a un varón joven de unos 20 años, también extremadamente radicalizado y con vínculos con la mujer investigada. Ambos compartían dogmas terroristas y utilizaban redes sociales para divulgar contenidos afines al Dáesh, actuando como altavoz de la organización.[3][7]
La investigación reveló que los detenidos se autocapacitaban en la elaboración de explosivos, incluyendo manuales y materiales para cinturones explosivos proporcionados por miembros del Estado Islámico en Siria. Además, realizaban envíos de dinero a grupos terroristas en zonas de conflicto, demostrando su interés por financiar la causa armada.[7]
La operación incluyó tres registros domiciliarios y fue dirigida por el Juzgado Central de Instrucción número 6 y la Fiscalía de la Audiencia Nacional, con colaboración de las Brigadas Provinciales de Información de Murcia y A Coruña, Brigadas Locales de Información de Ferrol y Cartagena, Europol y autoridades iraquíes.[7]
El viernes 23 de enero de 2026, los detenidos fueron puestos a disposición judicial en Madrid. El juez Antonio Piña decretó prisión provisional comunicada y sin fianza para la mujer de Ferrol, imputada por financiación del terrorismo, autoadoctrinamiento y enaltecimiento. El varón de Cartagena quedó en libertad provisional con medidas cautelares.[7][8]
El despliegue policial, con agentes de paisano y unidades de intervención, generó sorpresa entre los vecinos de Recimil, donde es habitual ver patrullas aunque no con tal magnitud.[1][4][6]










