Donald Trump amenaza con retirar el apoyo a la candidatura de España para el Mundial de 2030
El expresidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha condicionado el respaldo estadounidense a la candidatura conjunta de España, Portugal y Marruecos para organizar la Copa Mundial de la FIFA 2030. La advertencia se ha producido tras la postura diplomática adoptada por el Gobierno de España respecto a los acuerdos comerciales y la política exterior en relación con la administración estadounidense. Trump ha señalado que la cooperación en eventos internacionales de esta magnitud depende directamente de la alineación de los países anfitriones con los intereses económicos y estratégicos de Washington.
El conflicto se centra en las recientes decisiones del Ejecutivo español sobre aranceles y normativas sectoriales que afectan a empresas estadounidenses en territorio europeo. Según las declaraciones recogidas en el informe de Politico, el expresidente considera que la colaboración institucional en el ámbito deportivo debe reflejar una reciprocidad en la política económica. El equipo de campaña del republicano ha subrayado que los beneficios derivados de albergar un evento de la FIFA requieren un entorno de mercado abierto y condiciones favorables para la inversión extranjera, elementos que, a su juicio, han sido vulnerados por las políticas proteccionistas aplicadas en España durante el último ejercicio.
El artículo detalla que la FIFA se enfrenta ahora a una situación de incertidumbre técnica sobre la viabilidad de la propuesta tripartita si Estados Unidos ejerce su influencia en el comité de votación. La candidatura española depende de un consenso que requiere el respaldo diplomático de socios comerciales clave para asegurar las infraestructuras y la estabilidad logística necesarias. La advertencia de Trump traslada el debate desde el ámbito estrictamente deportivo hacia las consecuencias de la gestión diplomática y económica del Gobierno español, dejando en evidencia la sensibilidad de los grandes proyectos internacionales ante los desequilibrios en las relaciones comerciales bilaterales. La FIFA no ha emitido una respuesta oficial sobre cómo estas tensiones podrían afectar el proceso de selección definitiva, aunque fuentes cercanas a la organización admiten que el peso de Washington es un factor determinante en la decisión final de las sedes.









