Delcy Rodríguez prometió cooperación a Estados Unidos antes de la captura de Nicolás Maduro, según The Guardian
The Guardian revela que la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, garantizó al Gobierno de Estados Unidos su cooperación una vez que cayera Nicolás Maduro, basándose en cuatro fuentes distintas. Delcy Rodríguez, quien era vicepresidenta con Maduro, juró como presidenta interina solo dos días después de la captura del mandatario el 3 de enero de 2026 por fuerzas estadounidenses.[2][3][5] Delcy y su hermano Jorge Rodríguez no participaron activamente en la operación de captura, pero aseguraron a través de intermediarios que cooperarían con Estados Unidos para el día siguiente.[2][3][5]
Las comunicaciones entre Delcy Rodríguez, su hermano y funcionarios estadounidenses comenzaron en el otoño de 2025 y se intensificaron tras una conversación telefónica en noviembre entre Donald Trump y Maduro, que no logró el abandono voluntario del poder.[2][3][4][5] En diciembre, ante el deterioro de la situación, Delcy dijo a un interlocutor estadounidense que colaboraría con el resultado que se presentara.[2][3][5] Representantes del Gobierno de Qatar estuvieron involucrados en estas negociaciones.[2][3][5][6]
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, inicialmente reticente a colaborar con los Rodríguez, llegó a considerarlos la alternativa menos mala para garantizar una transición pacífica y evitar el caos.[2][3][4][5] Un informe del Miami Herald en octubre de 2025 indicaba que Delcy conspiraba activa o pasivamente para la caída de Maduro por ambiciones propias; aunque ella lo negó, su reacción convenció a Rubio y su entorno de su ambivalencia y posibilidad de acuerdo.[3][5] Otro factor fue la promesa de Delcy de trabajar con el petróleo estadounidense y su relación con el sector petrolero de ese país.[4][5]
Horas después de la captura, Trump confirmó las conversaciones al declarar al New York Post que había hablado numerosas veces con Delcy Rodríguez y que ella lo entendía.[4] En el Foro Económico Mundial de Davos, Trump destacó la gran cooperación de las nuevas autoridades venezolanas encabezadas por Delcy Rodríguez, describiéndolas como buenos e inteligentes, y aseguró que Venezuela ganará más dinero en los próximos seis meses que en los últimos 20 años, refiriéndose a la producción petrolera de 50 millones de barriles que Estados Unidos gestiona actualmente.[1] Trump ha invitado a Delcy Rodríguez a Washington en fecha por definir, la primera líder venezolana en más de 25 años excluyendo visitas a la ONU.[7]
Además, Diosdado Cabello mantuvo diálogos similares con la Casa Blanca antes de la captura de Maduro.[6] Hubo conversaciones oficiales frecuentes entre asesores de Trump y los Rodríguez sobre deportaciones, presos en El Salvador y presos políticos.[4] Mauricio Claver-Carone, exenviado especial de Trump para América Latina, influyó positivamente en Rubio pese a estar fuera del Gobierno.[4] El Gobierno venezolano y la Casa Blanca no respondieron a las preguntas de The Guardian sobre esta información.[4]









