Cinco miembros de bandas rivales de motociclistas imputados por agresión en grupo tras violenta pelea en Long Island
El 14 de septiembre de 2025, alrededor de las 3:28 p.m., se produjo un violento enfrentamiento entre miembros alegados de los clubes de motociclistas Pagan’s, Demons of Hell -un grupo de apoyo de los Hells Angels- y un miembro de los Hells Angels, fuera de una estación de servicio Route 66 en Lindenhurst, a orillas de Sunrise Highway.[1][2][3]
El incidente inició antes esa tarde cuando miembros de Demons of Hell y un miembro de Hells Angels interrumpieron un servicio conmemorativo por un miembro de los Pagan’s en el bar 1683 Sports Bar & Grille en West Islip. Poco después, al menos 15 individuos se reunieron en la estación Phillips 66 en East Sunrise Highway, Lindenhurst, donde la confrontación escaló a un caos con armas que incluyeron cuchillos, martillos, bates de béisbol y otros objetos.[1][2][3][4]
La fiscalía del condado de Suffolk detalla que Roger Clarke, de 53 años, y Christopher Clarke, de 21, ambos de New Hampshire y alegados miembros de Demons of Hell, apuñalaron y golpearon con un martillo a un miembro de los Pagan’s, quien requirió cirugía de emergencia por una herida de puñalada. Roger Clarke también apuñaló a un segundo miembro de los Pagan’s que intentaba huir, causándole laceraciones en el hígado y colon que demandaron otra intervención quirúrgica de emergencia.[1][2][3][4]
Por otro lado, Joseph Bivona, de 46 años, de Centereach; Michael Baffa, de 57, de Farmingville; y Robert Miller, de 54, de West Babylon, todos alegados miembros de los Pagan’s, atacaron conjuntamente a un hombre de 76 años alegado miembro de los Hells Angels. Lo golpearon con bates de béisbol y otras armas, provocándole una hemorragia cerebral que requirió múltiples cirugías de emergencia y tratamiento médico continuo.[1][2][3][4]
Los cinco acusados fueron presentados este semana en la corte criminal del condado de Suffolk en Riverhead, enfrentando cargos principales de agresión en grupo en primer grado, un delito violento clase B con pena máxima de 25 años de prisión. Incluyen también agresión en grupo en segundo grado, agresión en primer grado y otros relacionados. Todos se declararon no culpables.[1][2][3][4]
El fiscal de distrito Raymond A. Tierney describió el suceso como un estallido de violencia descarado y peligroso que puso en riesgo a la comunidad, comenzando como confrontación entre bandas rivales y escalando a un melee caótico en medio de Sunrise Highway con armas y lesiones graves múltiples.[1][3]









