“Che, tu viejo me tocó”: detalles del caso del empresario acusado de abusar a alumnos del Colegio Palermo Chico
Diez adolescentes, compañeros de los hijos del empresario Marcelo Porcel en el Colegio Palermo Chico de la Ciudad de Buenos Aires, denunciaron abusos sexuales y declararon en Cámara Gesell. La investigación está a cargo del fiscal Pablo Turano de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°1 y del juez Carlos Bruniard del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°50[2][1].
Los menores relataron que Porcel los invitaba a reuniones y fiestas en su departamento de Godoy Cruz, en una torre Le Parc en la intersección con Cerviño, en otro departamento frente a ese edificio, en oficinas de Avenida del Libertador en Retiro, en un campo de Cañuelas y en un domicilio en Uruguay[2][4]. En esos encuentros ofrecía dinero, alcohol y masajes en las piernas, donde se produjeron rozamientos en genitales[2][1].
Uno de los chicos contó que estaban en un dormitorio del departamento principal de Porcel, en calzoncillos y listos para dormir, cuando el empresario entró, apagó la luz y masajeó a otro menor. Luego, el masajeado dijo al hijo del acusado: “Che, tu viejo me tocó”[2][3]. Otro relato menciona que un chico creyó inicialmente que un roce en el testículo fue accidental, pero meses después, por la mirada del empresario, concluyó que no lo fue[2].
Los delitos investigados son abuso sexual gravemente ultrajante por la multiplicidad de víctimas, corrupción de menores agravada y producción de representaciones de menores de 18 años de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales[2].
En allanamientos a propiedades y oficina de Porcel se secuestraron computadoras y celulares. En dos teléfonos hallaron imágenes de chicos con poca ropa, consideradas pruebas clave. Además, el abogado querellante Pablo Hawlena Gianotti reveló imágenes de alumnos desnudos tomadas por una cámara oculta en el baño del acusado, para probar producción, tenencia y distribución de contenido sexual de menores[1].
Porcel, de 51 años, exconcesionario del fallido shopping Oh! Buenos Aires en Recoleta e hijo del fundador de Argencard, aún no fue indagado. Desde julio de 2024, el juez impuso restricción de acercamiento de 300 metros a las víctimas, el colegio y el club GEBA. La familia ya no pertenece a la comunidad educativa del Palermo Chico, que activó protocolos[4][1].
Nueve familias son querellantes, ya que dos chicos son hermanos. La gran mayoría de las víctimas pasó por Cámara Gesell y peritajes psicológicos. El abogado de Porcel es Roberto Rallin. Hawlena Gianotti indicó que los hijos del acusado están en peligro inminente, especialmente el mayor, presente en los hechos, cacheteado e insultado durante ingestas alcohólicas[1][2]. La causa está bajo secreto de sumario.[1][2][4]









