CGT dialoga con Massa y Provincias Unidas para contrarrestar la reforma laboral
La Confederación General del Trabajo (CGT) mantuvo reuniones con el ministro Sergio Massa y representantes del bloque Provincias Unidas para articular una respuesta conjunta frente a la reforma laboral que impulsa el Gobierno, liderado por Javier Milei. Los encuentros tuvieron como objetivo diseñar una contrapropuesta para frenar la iniciativa oficial y asegurar la defensa de los derechos laborales colectivos.
En un encuentro realizado en la sede del sindicato de Sanidad, la nueva conducción de la CGT intercambió con Massa y diputados como Guillermo Michel y Germán Martínez, quienes expresaron su disposición a colaborar para lograr un debate que no excluya al sindicalismo. Massa manifestó estar abierto a discutir modificaciones, siempre que no haya un rechazo automático y se tenga en cuenta la postura sindical. Los gremialistas anticiparon que presentarán en el Congreso una propuesta propia que incluye también una reforma impositiva y sostienen que esperan una convocatoria oficial para negociar algunos puntos de la reforma antes de las sesiones extraordinarias que comienzan el 10 de diciembre.
Además, la CGT fortaleció sus vínculos con gobernadores integrantes del bloque Provincias Unidas —Ignacio Torres (Chubut), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Carlos Sadir (Jujuy)— quienes controlan un bloque de 22 diputados que serán clave para el debate parlamentario. En ese marco, se acordó que la generación de empleo debe apoyarse en un plan de crecimiento económico sólido.
Los dirigentes gremiales enfatizaron que no aceptarán modificaciones que afecten la negociación colectiva ni el financiamiento sindical, señalando que están abiertos a cambios sobre derechos individuales que ya están en práctica, como en vacaciones y jornadas laborales, pero defenderán firmemente aspectos claves del derecho colectivo, tales como la ultraactividad y la negociación a nivel sectorial en lugar de empresa.
En paralelo, diputados sindicales como Sergio Palazzo expresaron rechazo a la reforma oficial, anticipando que no solucionará los problemas de empleo ni crecimiento del país. Se criticó la falta de detalle oficial sobre la propuesta y se adelantó que la CGT y sus aliados resistirán cualquier intento de flexibilización laboral que implique pérdida de derechos.
En síntesis, la CGT y sus interlocutores trabajan en la elaboración de una contrarreforma laboral propia y buscan asegurar que el debate se realice con participación sindical, construyendo consensos con sectores del peronismo y provincias para bloquear la iniciativa oficial en caso de que no contemple los derechos laborales colectivos. El escenario político y económico adverso, con una alta informalidad laboral y empeoramiento de condiciones, refuerza la urgencia de este debate.









