Caso Bastián: pericia toxicológica confirma alcohol en sangre de los dos conductores involucrados
Este lunes se realizó la pericia toxicológica clave en el expediente judicial por el accidente en La Frontera, Pinamar, que dejó gravemente herido a Bastián Jeréz, de 8 años. Los análisis de sangre confirmaron la presencia de alcohol en los dos conductores implicados: Noami Quirós, de 24 años, quien manejaba el UTV en el que viajaba el menor junto a su padre Maximiliano Jeréz, y Manuel Molinari, conductor de la camioneta Amarok. La graduación alcohólica de Quirós fue mayor a la de Molinari, el principal imputado, con un nivel específico de 0,41 gramos de alcohol por litro de sangre en la joven según el Laboratorio Químico de la Policía Científica de Dolores.[1][2][3][4]
Maximiliano Jeréz, padre del niño y tercer imputado que iba en el asiento trasero del UTV, dio negativo tanto en alcoholemia como en estupefacientes. Ninguno de los tres presentó rastros de drogas ni sustancias prohibidas en sangre.[1][2][3][4]
El choque ocurrió el 12 de enero en los médanos de Pinamar, investigado inicialmente como lesiones culposas agravadas. La detección de alcohol introduce agravantes penales: la ley eleva la pena de prisión de un rango básico a dos a cuatro años cuando la alcoholemia es igual o superior a un gramo por litro en conductores particulares, configurando una violación grave del deber de cuidado.[1][4]
Bastián sufrió lesiones graves en el cerebro y la cervical, requirió inmovilización cervical y asistencia respiratoria ventilatoria en plan de traqueotomía, y ya fue operado seis veces, la última con colocación de prótesis y placas en la cabeza. Se encuentra estable e internado en unidad de terapia intensiva bajo cuidado de neurocirugía, neurología y terapia intensiva.[3]
Este lunes al mediodía también comenzaron pericias sobre los vehículos, una UTV Can-Am y la Amarok, para determinar velocidad y trayectoria previa al impacto frontal. La defensa de Jeréz designó perito de parte y su abogado Matías Morla señaló que la sangre es precisa para detectar el espectro completo de sustancias.[4][7]
La norma penal no castiga tragedias inevitables, sino daños por decisiones evitables como conducir bajo efectos del alcohol con menores involucrados y deber de cuidado incumplido.[1]









