Cambio de época en Venezuela generaría la mejor producción petrolera en 7 años
Venezuela ha alcanzado en 2025 su mayor nivel de producción petrolera en siete años, con un promedio de 1.081.000 barriles por día (bpd), un incremento del 17,3 por ciento respecto a 2024. Este logro se produce en un contexto político marcado por un acercamiento con Estados Unidos tras la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026, lo que abre expectativas de nuevas inversiones en la industria petrolera. La producción superó por primera vez desde junio de 2019 el millón de bpd, con un crecimiento sostenido de marzo a noviembre hasta 1.142.000 bpd, pese a presiones de Washington como el anuncio del fin de operaciones de Chevron en mayo de 2025 –posteriormente prorrogado con licencia– y aranceles del 25 por ciento a compradores de crudo venezolano. Este representa el quinto año consecutivo de aumento desde 2021, cuando se registraron 636.000 bpd, superando el promedio de 2019 de 1.013.000 bpd según datos de la OPEP. En 1998, antes de la llegada del chavismo al poder, la producción fue de 3,1 millones de bpd. La industria mantuvo una tendencia creciente pese a condiciones adversas, con clientes asiáticos comprando hasta el 90 por ciento del crudo durante la suspensión temporal de la licencia de Chevron, que aporta alrededor del 25 por ciento del total producido con una licencia más restrictiva en pagos al Estado desde agosto de 2025. La economista jefe de Ecoanalítica, Graciela Urdaneta, destaca que el sector petrolero nacional sostuvo este avance en un entorno hostil. Venezuela, con las mayores reservas probadas de crudo del mundo –más de 303.000 millones de barriles según la OPEP–, inicia 2026 con perspectivas de mayor bombeo ligado a la evolución de sanciones estadounidenses y posibles inversiones externas.[4]









